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‘Doméstico’ y ‘Pan piedra’, el ritmo literario de la poeta Laura Garzón
Foto: LAUD
La ganadora del Premio Nacional de Poesía María Mercedes Carranza 2022 habló de su obra, de su trayectoria y de la aventura de hacer poesía en Colombia.
Con las relaciones familiares y el lenguaje, como principales musas, la poeta Laura Andrea Garzón ha cultivado una destacada carrera en el verso latinoamericano y ha publicado ya dos títulos: ‘Doméstico’ y ‘Pan piedra’, este último un poemario que la hizo merecedora del Premio Nacional de Poesía María Mercedes Carranza 2022, experiencias sobre las que compartió con LAUD 90.4 FM ESTÉREO.
Laura es escritora, gestora cultural bilingüe, magíster en escritura creativa y en gestión de la cultura, además de profesora en escritura creativa. Según reveló, su llegada a la poesía se dio a los 15 años cuando tuvo que decidir entre estudiar filosofía o literatura, un dilema en el que finalmente se decantó por las letras, con el fin de convertirse en escritora.
“Cuando llegué a la facultad me dijeron “acá no formamos escritores”, pero descubrí algo que era muy importante y es que ahí formaban buenos lectores y para mí uno debe ser un buen lector para poder ser un buen escritor. Un buen lector de la escritura de otros, pero también de la vida, como alguien que se fija, que va con detenimiento observando lo que le rodea”, reflexionó ante los micrófonos de ‘Amantes del Círculo Polar’.
Esa sensibilidad le permitió aventurarse a hablar de familia, de los vínculos, de las relaciones y, con ellos, las fallas que se pueden presentar o lo difícil que resulta amar en algunos casos.
“‘Pan piedra’ da cuenta de esos dos lados de la moneda, del amor que se da y del amor que de trunca (...) El título justamente juega con esto de lo duro y lo blando. Está la dureza de la piedra, de la dificultad, de lo que es arduo… pero también está la blandura del pan y la suavidad que cobija. Me parecía que era un juego interesante de texturas y que además era un nombre críptico”, agregó.
Sobre sus influencias literarias Laura Garzón destacó autores latinoamericanos como Idea Vilariño, José Watanabe y Juan Gelman, mientras que en materia internacional resaltó a Anne Carson. Literatos de quienes ha aprendido diversos secretos de la poesía y de los cuales compartió uno a aquellos oyentes interesados en incursionar en el verso.
“Equivóquense mucho, no tengan miedo del error, no tengan miedo de sentir que están perdiendo el camino, de sentir que el poema no funciona. No se sientan abrumados si de repente están escribiendo y fallan, se dan cuenta que por ahí no era (...) No siempre todo va a funcionar bien de primerazo, se trata de esta famosa frase de Samuel Beckett “"Fail, fail again, fail better"”, concluyó.
Mujeres, teatro y paz se toman la ciudad del 1 al 9 de agosto
Foto: Prensa
En más de 16 escenarios de Bogotá, se realizará el 34º Festival de Mujeres en Escena por la Paz, un encuentro con 50 obras, 55 funciones y múltiples actividades gratuitas.
Artistas de 10 ciudades colombianas y 6 países llegan para expresar, desde el arte, la resistencia, la memoria y la construcción de paz.
Más que una muestra escénica, este Festival es una declaración política y cultural. Nacido hace 34 años como el primero de su tipo en América Latina, ha sido un espacio donde el teatro se convierte en herramienta de transformación, en voz de denuncia y en escenario de reconciliación. En sus tablas no hay ficción superficial: hay vida, historia, cuerpo y verdad.
Este año se presentarán 44 grupos nacionales provenientes de Bogotá, Medellín, Cali, Duitama, Facatativá, Pereira, Riohacha, Soacha, Valledupar y Barichara. A ellos se suman 6 agrupaciones internacionales de Costa Rica, Ecuador, Venezuela y España. El arte, aquí, no tiene fronteras ni géneros únicos: danza, teatro, performance, cuentería y lecturas dramáticas componen una programación diversa y urgente.
Uno de los ejes más potentes del evento es el XV Foro Polifónico de Mujeres, Lideresas: Arte y Cultura por la Paz, que propone encuentros sobre poesía, dramaturgia, nuevas masculinidades y el rol de las mujeres en la construcción de paz. Las preguntas que guían estos espacios son incómodas, necesarias y contemporáneas: ¿por qué seguimos necesitando festivales de mujeres? ¿cómo reescribir la historia desde el cuerpo?
Los talleres también hacen parte del corazón del encuentro. Desde maquillaje para no profesionales hasta creación colectiva, dramaturgia infantil, rituales corporales y coro teatral, las actividades están pensadas como espacios de aprendizaje colectivo y reflexión crítica. Participan maestras y artistas de Colombia, España, México y Cuba.
Además de las funciones, habrá homenajes, lanzamientos de libros y revistas, y una programación que conecta arte y pensamiento. Patricia Ariza, directora del Festival, recuerda que cuando empezó, solo el 2 % de las personas en dirección teatral en Colombia eran mujeres. Hoy ese número ha crecido, pero el desafío sigue. “Las mujeres artistas estamos dispuestas a otorgarle a la paz y a la dimensión cultural”, afirmó.
Los escenarios de la programación incluyen el Teatro La Candelaria, la Corporación Colombiana de Teatro, el Centro Cultural Gabriel García Márquez, el Teatro Hilos Mágicos, y espacios no convencionales como Casa Suba, Casa Lunaria, la Casa Luciérnagas en Bosa, y el Centro Cultural Compartir Sumapaz, entre otros. Así, el teatro se desborda de las salas tradicionales y se instala en territorios donde también se crea y se sueña.
Bogotá, 20 años de escena viva: Teatro y circo para todas las calles
Foto: mascolombia.com
Del 7 al 18 de agosto, Bogotá vibra con una de las celebraciones culturales más importantes del año: El XX Festival de Teatro y Circo.
Un evento gratuito que se toma los barrios, las plazas, los parques y los teatros de la ciudad con más de 70 funciones, 400 artistas en escena y una programación pensada para todos los públicos. El arte escénico se descentraliza, se pone en movimiento, y llega donde siempre debió estar: En la calle, con la gente.
Pero la fiesta empieza antes. Este 7 de agosto se realiza Bogoteatro, una jornada que presenta 38 obras en las salas concertadas de la ciudad. Es la antesala perfecta para vivir el espíritu del Festival y conocer la diversidad de propuestas locales: Teatro contemporáneo, narración oral, títeres y formatos experimentales que reflejan el talento de las agrupaciones que mantienen viva la escena.
El Festival de Teatro y Circo de Bogotá no es solo una programación intensa de diez días. Es el resultado de 20 años de trabajo constante por hacer del arte algo cercano y cotidiano. Desde 2005, este evento ha llegado a bibliotecas, plazas públicas, colegios, centros culturales y espacios no convencionales en localidades como Suba, Bosa, Kennedy, Usaquén, Ciudad Bolívar, Engativá o San Cristóbal. La ciudad entera se convierte en escenario.
Además de las funciones, la edición 2025 incluye actividades especiales, una gran feria de cierre y la participación de colectivos emergentes, compañías reconocidas y agrupaciones universitarias. Esta mezcla entre experiencia y renovación fortalece el tejido artístico local y da oportunidades reales a nuevos talentos de mostrarse y crecer.
Lo más potente del evento no está solo en la tarima, sino en la forma en que transforma el espacio público. Al llevar espectáculos a barrios y territorios que no suelen tener acceso frecuente al teatro o al circo, este encuentro redefine la relación entre ciudadanía y cultura.
Por eso, ‘Donde cada ilusión encuentra su escenario’ no es solo un lema. Es una declaración de lo que Bogotá puede ser cuando el arte está en el centro: una ciudad que se celebra a sí misma desde la creación, el juego, la palabra y el cuerpo.
Desde las calles de la ciudad, pasando por el Jardín Botánico, La Media Torta, la Plazoleta del Concejo o la Biblioteca El Tintal, este evento demuestra que el arte no tiene fronteras ni un solo público. Es una invitación a mirar lo cotidiano con otros ojos, a reencontrarse con el asombro, y a celebrar que en Bogotá, la cultura ocupa su lugar en el centro de la vida colectiva.
Programación completa aquí.
Bogotá ofrece: talleres, teatro, fotografía y cometas del 6 al 10 de agosto
Foto: Alcaldía de Bogotá
En el marco de la celebración del cumpleaños de Bogotá, la Red de Bibliotecas Públicas de Bogotá (BibloRed) presenta una variada agenda cultural, con más de 50 actividades dirigidas a públicos de todas las edades.
La iniciativa busca fortalecer los vínculos comunitarios, promover la lectura, la creatividad y el pensamiento crítico a través de espacios participativos, gratuitos y descentralizados.
Las bibliotecas públicas, ‘Salas LabCo’ y Paraderos ‘Paralibros Paraparques’ serán los principales escenarios para esta programación, que incluye talleres de crochet, tejido, música, fotografía, laboratorios medioambientales, obras teatrales y títeres.
Algunos imperdibles de la agenda:
• Transformar lo tejido (miércoles 6, 10:00 a. m., Biblioteca Carlos E. Restrepo): Un espacio para bordar bolsos en malla plástica mientras se reflexiona sobre el testimonio de Ana Frank y los procesos de reconstrucción personal.
• Taller de cometas (miércoles 6, 3:00 p. m., Biblioteca El Tintal): Una actividad que celebra la tradición de volar cometas en agosto, reconociendo este arte como parte del patrimonio cultural y del saber artesanal.
• Costurero ‘Herencia de saberes’ (jueves 7, 10:00 a. m., Biblioteca Bosa): Encuentro que entrelaza la costura con la poética del tiempo y la espera.
• Taller musical Akimba (jueves 7, 3:30 p. m., Biblioteca Sumapaz): Espacio creativo para aprender a construir instrumentos y explorar músicas comunitarias.
• Fotocollage: Bogotá (viernes 8, 10:00 a. m., Biblioteca de la Participación Ciudadana): Taller que invita a retratar la ciudad a través del collage, inspirándose en el libro Bogotono recargado.
• Encuentro por la conservación de la flora (viernes 8, 2:30 p. m., Biblioteca CEFE Fontanar del Río): Actividad educativa y participativa para conocer, cuidar y regenerar la flora nativa.
Obras teatrales y títeres:
• Divanidad (sábado 9, 11:00 a. m., Biblioteca de la Participación Ciudadana): Una propuesta clown que explora la transformación y el aprendizaje a través del humor y la fantasía.
• La abuela Chifloreta y los tres cerditos (sábado 9, 11:00 a. m., Biblioteca El Parque): Títeres y risas para toda la familia en una versión libre y desordenada del cuento clásico.
• Laboratorio creativo de serpiendipia (domingo 10, 11:00 a. m., Biblioteca Julio Mario Santo Domingo): Espacio de juego y experimentación artística para niñas y niños, donde el error y la curiosidad son parte del proceso creativo.
Con esta programación, BibloRed reitera su compromiso de abrir las puertas de las bibliotecas como espacios inclusivos, transformadores y participativos, donde se promueve no solo la lectura, sino también el arte, la memoria, el diálogo y la creación colectiva.
Más información y programación completa en el siguiente link.
Memoria en movimiento: Así se vive el III Encuentro Abya Yala
Foto: Prensa
Del 7 al 10 de agosto, el Centro Nacional de las Artes será epicentro de uno de los encuentros culturales más poderosos e inspiradores del año.
Se trata del III Encuentro de Pueblos Originarios Abya Yala, un espacio que reúne música, cine, danza, rituales, emprendimientos y saberes ancestrales de 26 pueblos indígenas de Colombia. Todo con entrada libre.
En un momento donde las redes nos saturan de contenidos rápidos y superficiales, esta es una invitación a frenar un poco, a conectar con formas de vida y pensamiento que han resistido siglos y que hoy se siguen reinventando. Participar de este encuentro es sumergirse en una experiencia inmersiva que va más allá del entretenimiento: es una oportunidad de aprender, de cuestionar y de reencontrarse con lo que significa habitar este territorio llamado Abya Yala.
Abya Yala no es solo un nombre bonito. Es una forma ancestral de llamar a este continente, mucho antes de que lo rebautizaran como América. En lengua dulegaya del pueblo kuna, significa “tierra de sangre vital” o “tierra en plena madurez”, y ha sido recuperado por muchos pueblos originarios para hablar de su territorio desde sus propias cosmovisiones. Usarlo hoy es un gesto de respeto y memoria, pero también una afirmación política: reconocer que este territorio tiene historia, sabiduría y vida mucho antes de la colonización.
Durante cuatro días, los espacios del Centro Nacional de las Artes se transforman en laboratorios de creación colectiva, escenarios de conciertos, salas de cine indígena, talleres de tejido, círculos de palabra, y ferias de emprendimientos. Se trata de una experiencia multisensorial donde cada actividad es un portal hacia otra manera de ver el mundo.
Uno de los grandes atractivos es la programación artística. Agrupaciones como Ukamau, Koedé y Runakam traen sonidos originarios que fusionan lo tradicional con lo contemporáneo. Hay danza ritual que habla desde los cuerpos sobre memorias, montañas, niebla y espiritualidad. Todo esto no se ve todos los días, y mucho menos en el centro de Bogotá.
Asimismo, hay espacios para reflexionar: círculos de fuego, mediaciones, talleres y conversatorios sobre género, educación, infancia indígena y defensa del territorio. ¿Te suena lejano? Justo por eso es importante estar ahí. Porque entender la diversidad también es parte de la formación como ciudadanos críticos y empáticos.
Y si lo suyo es el emprendimiento o el arte, no se pierda la feria de economías populares. Allí se comparte desde la cocina ancestral hasta el diseño de vestuarios identitarios, pasando por el arte como resistencia. Escuchar de primera mano las historias de quienes mantienen vivas sus culturas es una experiencia que transforma.
Este evento es un esfuerzo colectivo para reconocer el valor de los saberes ancestrales en la construcción del presente. No importa si no eres parte de una comunidad étnica: este es un llamado al diálogo, a escuchar, a aprender, a recordar que la diversidad no es solo un dato, es una herramienta para imaginar un mejor futuro.
‘Un Noviazgo en 1920’: Cuando el amor y la memoria vuelven a escena
Foto: Pixnio
En el marco del cumpleaños de Bogotá, regresa a escena una obra que permite reír, recordar y tender puentes entre generaciones.
El Círculo Colombiano de Artistas presenta una breve temporada de ‘Un Noviazgo en 1920’, pieza clásica del escritor Álvaro Salom Becerra, que regresa como homenaje a la ciudad y como propuesta escénica para mirar el pasado con ojos distintos: no desde la nostalgia ingenua, sino a partir de la memoria afectiva capaz de transformar.
Ambientada en la Bogotá conservadora de inicios del siglo XX, esta comedia ácida y entrañable plantea una mirada crítica —y a la vez tierna— sobre los códigos familiares de otra época. La obra permite revisar valores, silencios, normas y violencias simbólicas que aún resuenan en muchas casas. Reconocerse en esas escenas es el primer paso para transformar lo heredado.
El montaje invita a una experiencia compartida entre generaciones, abuelos, padres e hijos pueden verse reflejados en los personajes, en sus frases y gestos. El espectador se descubre riendo de su propia historia, comprendiendo a sus mayores o reconciliándose con figuras familiares. En escena, el teatro se vuelve un espacio de escucha, memoria y diálogo.
Aunque retrata una época de normas rígidas y desigualdades marcadas, la puesta también rescata la ternura, el respeto y los rituales que construyeron vínculos. ‘Un Noviazgo en 1920’ sugiere que el hogar, lejos de ser un lugar idealizado, puede ser un espacio de transformación donde es posible sembrar paz.
Con ironía sutil y humor fino, el texto de Salom Becerra permite hablar de lo difícil sin solemnidad. La risa compartida se convierte en un puente emocional. Sin imponer discursos, para despertar la reflexión y la emoción. El montaje recrea con detalle la atmósfera de la Bogotá antigua: vestidos de encaje, patios con olor a eucalipto, valses, serenatas y cartas escritas a mano.
Más que una pieza histórica, ‘Un Noviazgo en 1920’ es un tributo a la ciudad, una forma de celebrar su aniversario volviendo a lo esencial: las palabras, los gestos, las memorias compartidas. Es Bogotá contándose a sí misma, desde el amor, la contradicción y la intimidad de sus hogares.
Las funciones se realizarán durante el mes de agosto en el Teatro Bernardo Romero Lozano, ubicado en la Calle 46 No. 28-30, barrio Belalcázar (Teusaquillo). El horario de presentación es a las 7:30 p. m.
¿Tiene un poema guardado? Postúlese al Festival Reverso Bogotá 2025
Foto: ALCALDÍA DE BOGOTÁ
Podrá participar de cuatro categorías y ser uno de los ganadores de la bolsa de premios que supera los $100 millones de pesos.
El Centro de Felicidad Chapinero fue testigo del lanzamiento de uno de los concursos más importantes para los poetas y poetisas capitalinos. La convocatoria ya está abierta y busca premiar a doce ganadores en cuatro categorías diferentes.
Para su segunda edición, el ‘Festival Reverso Bogotá’ se expandirá a las bibliotecas públicas y radios universitarias de la ciudad, llevando la prosa y los versos a cada una de las 20 localidades.
“Abrimos una poderosa invitación cultural a redescubrir la poesía de la ciudad, a verla en reverso, a entender cómo nos rodean momentos poéticos en la vida cotidiana, a identificar cómo la poesía se puede relacionar con las problemáticas concretas que ocurren en los barrios y de nuestros entornos, así como con la proximidad de nuestros vínculos y nuestros cuerpos”, señaló Santiago Trujillo, Secretario de Cultura, Recreación y Deporte.
¡Fechas clave para tener en cuenta!
- Para postularse: La convocatoria estará abierta del 31 de julio hasta el primero de septiembre. La edición contará con la participación de la poeta y ensayista Tania Ganitsky como presidenta del jurado.
- Premiación: Las propuestas seleccionadas se anunciarán durante el Festival que se realizará del 22 al 25 de octubre en bibliotecas públicas de Bogotá y se amplificará a través de emisoras universitarias.
“El año pasado tuvimos 678 participantes en solo 12 días. Este año contamos con un mes y queremos duplicar esa cifra. Pondremos especial cuidado en la selección de los jurados, porque buscamos dar un lugar destacado a la lectura poética, sin dejar de lado otros lenguajes como el freestyle, el lenguaje contemporáneo, las lenguas indígenas y la poesía infantil”, agregó Andrea Victorino, directora de Biblored.
Categorías y requisitos:
- Poesía para niños: Se buscan poemas inéditos dirigidos a público infantil. - Poesía desde la juventud: Premiará voces entre 18 y 28 años. - Poesía desde la experiencia: Dirigida a escritores con obra publicada. - Poesía expandida: Invita a explorar formatos como la videopoesía, instalaciones, performance o creación digital.
Para conocer más detalles sobre la convocatoria, las bases por categoría y el formulario de inscripción puede visitar el siguiente link.
‘Un poeta’: cine hecho desde la duda, la poesía y la resistencia
Foto: LAUD
La nueva película de Simón Mesa Soto se estrena este 28 de agosto y propone una mirada íntima, irónica y profundamente humana sobre la creación, la frustración y el oficio de vivir.
¿Cómo se ve un poeta en el cine colombiano? ¿Cómo se retrata el arte cuando nace de la frustración? Un poeta, la segunda película del director Simón Mesa Soto, se construye a partir de estas preguntas. Es una obra que no busca respuestas fáciles, sino que se permite dudar, reírse de sí misma y celebrar la belleza de lo inútil en un país donde la poesía parece un lujo. “Yo había estado frustrado, pensando si seguir haciendo cine o dedicarme solo a dar clases. Y fue desde esa duda que nació esta historia”, contó el director.
El protagonista es Óscar, un personaje que carga el oficio de la poesía como una cruz y una bandera. Lo interpreta Ubeymar Ríos, actor natural y gestor cultural del Oriente antioqueño. Su llegada al proyecto fue tan casual como poética: “Un sobrino de mi esposa leyó el guion y le dijo a Simón ‘yo le tengo su poeta’. Me convencieron de presentar el casting, y al año me llamaron para decirme que yo era el elegido”, relató. Desde entonces, Ubeymar y Óscar se fusionaron en una interpretación que mezcla vida y actuación, con tintes de verdad emocional.
Aunque no es autobiográfica, el filme sí tiene mucho de su creador. “Sentía raro hacer una película sobre un poeta en Medellín. Parecía que esas historias solo pasaban en Nueva York. Pero ahí están, los poetas de verdad, en este trópico extraño y pintoresco”, explicó Simón. La intención era capturar esa sensibilidad que ronda en lo cotidiano, en el trabajo invisible del arte, en los pequeños actos de resistencia que son escribir, enseñar, soñar.
El rodaje también tuvo momentos intensos. Ubeymar recuerda con humor una de las escenas más exigentes: “Me tocó correr casi un kilómetro varias veces. Ya no me daban las piernas. Cuando creía que no podía más, el equipo empezó a gritar: ‘¡Vamos poeta, tú puedes!’. Y así salió la toma”. La experiencia fue exigente, pero dejó un aprendizaje: “Si estamos preparados y conscientes, podemos sacar cualquier proyecto adelante, siempre que nos guste y nos apasione”, concluyó el actor.
Más allá de los premios o los festivales, ‘Un poeta’ se plantea como una obra que combina sensibilidad estética con vocación popular. “Pensaba en hacer algo que tuviera valor artístico, pero que también se pudiera disfrutar como una cumbia o un vallenato: algo raro, bello y cercano a la gente”, explicó Simón. Una película que no teme reírse de sí misma, que abraza la incertidumbre y que convierte la duda en creación.
El estreno será el 28 de agosto en salas de cine, y la invitación, como lo dijo su director, es simple: “Espero que la gente se ría, llore, la viva. Que se deje llevar por la historia y se emocione con estos personajes que, aunque parezcan raros, están más cerca de lo que creemos”.
Luly Bossa regresa a las tablas con cinco personajes y un mensaje de empatía
Foto: Prensa Luly Bossa
Se trata de una invitación a ponerse en los zapatos del otro y explorar el dolor silenciado, los sueños postergados y las luchas personales que construyen identidad.
A finales de los años 80, la televisión colombiana fue testigo de los primeros pasos de Luly Bossa, una actriz que ha deslumbrado con su talento en más de 60 producciones nacionales e internacionales.
Su legado se expande durante el mes de agosto en las tablas y traerá una propuesta escénica que mezcla drama, humor y reflexión social. Será uno de los retos actorales más importantes de la artista al interpretar en menos de dos horas cinco personajes distintos.
“‘Ponte en mi Lugar’ es una obra para reír, llorar y reflexionar. Una experiencia teatral que pone el corazón sobre la mesa y nos recuerda que nunca es tarde para hablar, sanar y mirar al otro con ojos nuevos, con los ojos de la empatía y el amor”, explicó la artista en los micrófonos de ‘Amantes del Círculo Polar’.
¡Cinco vidas, una sola actriz!
Bossa le dará vida a una madre, una adolescente influencer, un padre salsero, una abuela de 80 años y una hermana gemela trans. Todos se encuentran en un espacio íntimo y sincero para compartir sus miedos, frustraciones, alegrías y deseos, dando lugar a la risa, la empatía y la reflexión.
“Uno de los mayores retos ha sido conectar con la energía de una adolescente de 15 años y mantenerme ahí, con coherencia. La voz del papá también tiene su complejidad, y con Cris siento que todavía sigo descubriendo nuevas capas del personaje”, agregó la artista.
Bajo la dirección y dramaturgia de Sandra Corrales, el público podrá ver en escena a:
- Karoll: Una adolescente influencer con miles de seguidores, que busca validación tanto en redes como en su casa. - Lulú: Una madre sobreprotectora, llena de heridas no sanadas y sueños postergados. - Oli: Un papá salsero, amoroso, atrapado entre su rol de proveedor y su deseo de conexión emocional. - Tía Albita: Una mujer de 80 años que se vuelve sensación en TikTok y decide, por fin, contar su verdad.- Cris: El hermano gemelo que encuentra su verdadera identidad al convertirse en la mujer que siempre soñó ser.
Las funciones estarán disponibles los jueves, viernes y sábados a las 8:00 p.m. en el Auditorio Las Bethlemitas. Para conocer más detalles puedes visitar el siguiente link.
Esto es poesía para los que creen que no leen poesía
Foto: LAUD
Ganador del XII Premio Internacional Pilar Fernández Labrador, el poeta colombiano Alejandro Cortés González habló en ‘Amantes del Círculo Polar’ sobre su obra galardonada ‘La luz de la vida detenida’, su filosofía de escritura y la poesía como un acto cotidiano, irreverente y profundamente humano.
La poesía no está muerta ni vive solo en las bibliotecas. Está en la calle, en los niños que recitan sin saber leer y en quienes descubren en las palabras una forma de sobrevivir al mundo. Así lo cree Alejandro Cortés, poeta colombiano que acaba de ser reconocido en Salamanca, España, con el XII Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador. El autor nos contó acerca de su libro ‘La luz de la vida detenida’ y de cómo la poesía puede —y debe— ser un lenguaje cercano.
“Me interesa que la poesía llegue a todo el ciudadano. No hay nada más lindo que un habitante de calle recitando a Julio Flórez”, dijo Cortés, quien considera que el poema no pertenece a las élites académicas, sino a la experiencia humana compartida. Por eso, su obra busca resonar más allá de los lectores expertos: “La poesía no es un acto del intelecto. Es un acto espiritual. Le damos alma a los momentos para que duren más que cualquier otra cosa”.
El libro premiado está dividido en tres partes. Una de ellas es un homenaje a otros autores, escrita como si Cortés “hiciera covers poéticos”, al estilo de Juan Gelman, Olga Orozco o María Mercedes Carranza. Otra sección —la más íntima— compara el proceso de creación con la minería: “El poeta es un minero que baja de noche a sacar piedras. Y luego, de día, se convierte en escultor y decide qué hacer con ellas”.
Pero el autor no se detiene ahí. Muy pronto lanzará un nuevo texto titulado ‘Show de doloroso entretenimiento’, una obra que mezcla poesía con humor y crítica social. En ella, se burla de la desigualdad, del consumismo y del caos contemporáneo con ironía y claridad. En sus palabras: “También se vale escribir desde la alegría. No todo poema tiene que doler”. Una de las piezas más aplaudidas en la entrevista fue ‘Monopoly tercermundista’, un escrito que compara las realidades de países del norte y del sur con un tablero de juego donde la derrota siempre es parte del plan.
A lo largo de la conversación, Alejandro Cortés insistió en que los premios no deben ser el objetivo de un escritor. “No se escribe para ganar concursos. Se escribe para compartir una forma de ver el mundo desde adentro”, dijo. Y aunque el galardón le permitirá viajar a España en octubre, lo que más valora es seguir sintiendo el llamado de la poesía: “Con que me deje seguir escribiéndola, yo ya me siento feliz”.
Para quienes comienzan a escribir, su consejo es claro: “Vaciarse, dejar que el poema habite en ustedes. Después lo demás vendrá”. Su obra, disponible en la Librería del Fondo de Cultura Económica, y su presencia en redes como @alejandroelnotario, son testimonio de una poesía viva, actual, que se permite jugar, doler, reír y conmover.
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