Se cayó el artículo quinto que castigaba la extensión y los convenios interadministrativos

Univeridad _.jpg
Foto: LAUD

Participé el lunes 11 de diciembre, a instancias de la Representante Olga Lucía Velásquez, en una reunión para debatir el intento de prohibición a las universidades públicas de intervenir en la contratación de obras civiles, tanto en su ejecución como en las consultorías e interventorías, operaciones todas ellas materializables a través de los contratos interadministrativos. 

Era un asunto controversial que estaba consignado en el Artículo 5º del Proyecto de Ley 080 de 2016 del Senado y 285 de 2017 de la Cámara; que excluía por fuerza a las Instituciones de Educación Superior, de una porción sustantiva de la contratación pública, de la que ellas derivan unos necesarios ingresos, por vía de la Extensión, una de sus funciones misionales.
 
De parte del sector educativo, participamos el rector Ignacio Mantilla Prada, de la Universidad Nacional de Colombia; el rector Luis Fernando Gaviria, de la Universidad Tecnológica de Pereira, y el suscrito rector de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Del otro lado, participaron el viceministro de Transporte, Alejandro Maya Martínez, y el director de la Agencia Nacional de la Infraestructura, Dimitri Zaninovich.
 
En defensa del proyecto cuestionado, los altos representantes del Gobierno plantearon que esas actividades no hacían parte de la misión de las universidades y que además algunas cometían diversos errores en el cumplimiento de los contratos interadministrativos.
 
Al contrario, los Rectores y la Representante a la Cámara, adujeron que en todo caso aquella era una actividad que estaba consagrada en la Ley; y que representaba importantes entradas financieras para las universidades, unas instituciones ahora descaecidas en su sostenibilidad económica.
 
Por mi parte, argumenté el hecho de que castigar al mundo universitario y a su Extensión, solo por algunos errores y debilidades, era algo parecido a botar el bebé, junto con el agua de la bañera. En realidad, era una amputación en la Extensión y en los ingresos de la Universidad; además, sin que se previeran por la Ley fuentes sustitutivas.
 
La suerte del proyecto estaba jugada a los vaivenes de la conciliación entre el Senado que había dicho Sí al artículo en cuestión, y la Cámara que lo negaba. Al final, la conciliación ha determinado el retiro del artículo 5º, decisión en la que no sería de extrañar que hayan tenido influencia las razones que presentamos los Rectores.
 
Por: Dr. Ricardo García Duarte, rector de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. 
Share this