Reinventando el negocio de los cementerios

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Foto: Laverdadnoticias.com

Una empresa en EE.UU se plantea "rediseñar la experiencia del fin de la vida".

Para ello está comprando bosques y vendiendo sus árboles a quienes deseen tener sus cenizas esparcidas en un lugar diferente, hermoso, y menos costoso a la de los cementerios tradicionales.

Cuando una persona muere, las opciones de sus seres queridos son limitadas: cremar el cuerpo o llevarlo a una tumba. Por eso una empresa start-up en California, piensa que esta manera de pasar la eternidad no es solo terrible sino muy costosa. El objetivo  de la compañía es “rediseñar la experiencia del fin de la vida”: comprar hermosos bosques privados y luego venderles a las personas interesadas un árbol que será su lugar de descanso.

La empresa ofrece a los clientes una ceremonia en la que las cenizas son mezcladas con fertilizante y luego plantadas en la base del árbol.

Para Sandy Gibson, director ejecutivo de ‘Better Place Forrest’  “lo principal, está en tener la ventaja de saber que vas a descansar en un lugar hermoso e inspirador. O, que al recordar a tu familiares y amigos, la imagen que tendrás en la cabeza será mucho más placentera que la de una tumba de cemento”.

Hay cuatro tipos de árboles para escoger: secuoyas (“elevadas y antiguas”), madroños (“impactantes y expresivos”), tanoaks (“peculiares y bondadosos”) y abetos (“señoriales y reverentes”).

Varían en tamaño y locación —algunos gozan de vista a un lago o al mar, por ejemplo— y en función de estos factores pueden llegar a costar hasta alrededor de US$30.000.

Aquellos que deseen pagar menos, la compañía depositan las cenizas en un árbol comunitario  por un valor alrededor de US$970. Una vez que estas han sido plantadas en el árbol, se le coloca en la base una placa metálica dorada con el nombre del fallecido, que sería el equivalente a una lápida de cementerio.

“De lo que se trata la ceremonia es de crear un momento donde las personas vean a su ser amado retornar a la tierra y convertirse en parte del ciclo de la vida. De esta manera cuando piensen es ella pensarán en ese momento final: en las hojas, los árboles, el viento”, comenta el emprendedor estadounidense.

Así mismo el empresario asegura que esta es una manera de preservar los bosques “Cuando una persona compra un árbol, está contribuyendo a que nosotros podamos preservarlo para siempre”.

Según el Departamento de Trabajo de EE.UU., de 1986 a 2017, el precio de los servicios funerarios aumentó en un 227,1%. En este mismo período, por ejemplo, los fabricantes de ataúdes aumentaron sus precios un 230%.

Con información de: bbc.com. 

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