Reencuentro de una familia con su hermano desaparecido hace 35 años

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Foto: Ubpd

Cuando huyó por el conflicto armado tenía 25 años, ahora con 60 vuelve a reunirse con sus parientes luego de una investigación hecha por la Unidad de Búsqueda. 

En medio de la incertidumbre de cientos de familias que aún no encuentran a sus parientes desaparecidos, desconociendo si viven o no, brota como una luz de esperanza el primer caso de un hogar que descansa feliz luego de reencontrarse con su hermano que por causa de la violencia tuvo que huir de su casa hace tres décadas.

“En enero de este año, los familiares de la víctima presentaron su solicitud de búsqueda ante la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas  -UBPD. Desde entonces, iniciamos un proceso investigativo de recolección y análisis de información que nos permitió localizarla en otra región del país y corroborar su identidad”, indicó Luz Marina Monzón, directora de la UBPD.

La persona que estaba siendo buscada es un hombre de 60 años, quien a los 25 huyó de su finca y su hogar, en Arauca, luego de que fuera perseguido por hombres armados que tenían el propósito de reclutarlo en un grupo al margen de la ley. Aunque él logró escapar, quienes le ayudaron fueron amenazados o asesinados. Incluso, su familia fue víctima de desplazamiento forzado.

Desde ese momento dejaron de tener noticias sobre el paradero y lo ocurrido con su ser querido. Durante ese tiempo, sus parientes se abstuvieron de acudir ante las autoridades debido a que no dejaron de recibir amenazas contra sus vidas. En ese sentido, según afirman, acudieron a la Unidad de Búsqueda por ser un mecanismo humanitario y extrajudicial.

La familia se acercó únicamente con el registro civil de la víctima. Este documento fue indispensable para recolectar y analizar la información disponible en fuentes oficiales y no oficiales que permitiera determinar que la persona que estaba siendo buscada no solo seguía con vida, sino que residía a 343 kilómetros del lugar en donde fue visto por última vez, en 1985.

La UBPD estableció el primer contacto con la víctima el pasado 31 de julio con el fin de comprobar la voluntad de reencontrarse con su hogar, para así construir de manera conjunta un proceso participativo que garantizara un reencuentro dignificante. Posteriormente, se hizo la toma de muestras dactilares para corroborar plenamente la identificación y ratificar por medios técnicos que el ciudadano localizado era la misma que estaba siendo buscada.

“La desaparición en Colombia pasó por muchas dinámicas y por esto, es un motivo de inmensa alegría saber que familias podrán reencontrarse con sus seres queridos desaparecidos. Hoy en Arauca una de ellas vive lo que muchas quisieran vivir y es encontrar con vida a un pariente, estas acciones humanitarias son un gran aporte, no solo a la construcción de paz, sino que contribuye a la equidad y solidaridad que debemos tener como humanidad frente al dolor que viven miles de hogares”, dijo la directora.

La Unidad de Búsqueda no ha cesado sus acciones humanitarias aún en medio de la pandemia por Covid-19. “Para nosotros es una prioridad avanzar con la búsqueda porque sabemos que las personas esperan respuestas que les lleve a salir de la incertidumbre”, concluyó Monzón Cifuentes.

Información tomada de la UBPD.

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