Reclutamiento a menores no disminuyó en 2020

laud-reclutamiento-forzado-colprensa.png
Foto: Colprensa

Defensoría alertó que las víctimas oscilan entre 8 y 18 años de edad. El 59% son hombres. Caquetá y Cauca fueron los que más casos presentaron.

El Defensor del Pueblo, Carlos Camargo Assis, informó este martes que durante la pandemia los grupos armados ilegales continuaron cometiendo reclutamientos forzados de niñas, niños y adolescentes.

En un trabajo realizado por servidores de la Entidad, del 17 de marzo al 30 de septiembre, se tuvo conocimiento de 83 casos, de los cuales 23 fueron reportados por Defensores Comunitarios; 23 directamente en las oficinas de la Defensoría del Pueblo; 6 por ONG; 2 por la Agencia de Naciones Unidas y 29 por otras entidades.

Los departamentos en donde cometieron el ilícito son: 21 en Caquetá; 19 en Cauca; 8 en Putumayo; 7 en Antioquia; 6 en Arauca; 4 en Chocó; 3 en Amazonas y Córdoba, cada uno; 2 en Huila, Meta, Vichada y Nariño (específicamente en Tumaco) y 1 en Bolívar, Boyacá, Cundinamarca y Tolima. De todos los hechos, un 80 % ocurrieron en zonas rurales.

Las edades de las víctimas oscilan entre los 8 y los 18 años. De ellos, el 33% son menores de 14 años y un 59% son hombres (49). Además, 20 son indígenas y 2 afrodescendientes.

Respecto a los grupos armados ilegales autores del reclutamiento están facciones de las disidencias las FARC-EP con 54 casos (63%); grupos armados del crimen organizado con 5; grupos posdesmovilización de las AUC con 5; el ELN con 6; disidencias GAOR 36 con 2; Autodefensas Gaitanistas de Colombia 1, y no se tiene información en 10 hechos más.

Además del reclutamiento forzado, se establecieron otros delitos de los que son víctimas los menores de edad, como desplazamiento forzado (18 casos); amenazas (16); desapariciones forzadas (3); violencia sexual (2); lesiones personales (2) y otros (16).

“Hacemos un llamado a los grupos armados ilegales para que respeten los derechos humanos de los colombianos y se acabe el flagelo del reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes y mucho más cuando sus familias son afectadas por la pandemia en cuanto a su salud y a la falta de recursos económicos”, indicó Camargo.

Para la Defensoría, se requiere formular estrategias de generación de ingresos que contribuyan a la satisfacción de necesidades básicas tanto de menores como a sus familiares o cuidadores. Así mismo, ampliar la oferta de oportunidades desde la legalidad que les permita generar proyectos de vida posibles y adecuados a sus expectativas, de manera que perciban más y mejores condiciones de protección contra las amenazas de los grupos armados ilegales.

Información tomada de la Defensoría del Pueblo.

Share this