Reciclaje, una tarea pendiente en Bogotá

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Foto: ecoticias

A pesar de su discurso ambientalista impulsado desde la década de los 90, la ciudad cuenta con una tasa baja en el manejo adecuado en sus residuos.

Frank Molano, profesor de la Licenciatura en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas y líder del semillero interinstitucional ‘Yalpay’, habló en ‘CiberPlaneta’ sobre la reutilización de las basuras y el reciclaje como tal, en una ciudad como Bogotá, que desde mediados del siglo XX viene tratando de cambiar estas perspectivas. Escuchar entrevista.

Indicando que hacia 1950 los residuos orgánicos eran muy apetecidos en el centro del país porque representaban el abono principal de la agricultura de la sabana cundiboyacense, el catedrático señala que hubo un giro en la siguiente década coincidiendo con el desarrollo de la industria del petróleo y la química. “Posterior a esto, aparece el plástico que cambió los patrones de consumo y las formas de vivir en una urbe que estaba acostumbrada a otras dinámicas más naturales”.

 

De igual forma, explica que, en años posteriores, la industria – con la idea de que las bolsas plásticas eran más prácticas – se adueñó del consumo de la sociedad sin ningún tipo de reflexión para la ciudadanía, imponiendo un discurso que se hizo extensivo en todos los sectores de producción. “Estamos en un mundo en el que gran parte de lo que nos rodea es plástico. La diferencia que hay entre una bolsa de papel y una de ese material, es que la primera se degrada en un mes y la segunda tarda entre 10 o 15 años”.

Por último y con base en una línea temporal histórica del uso de las basuras en Bogotá, el docente expuso que, en un siglo de seguimiento, el crecimiento en la producción de desechos por cada persona en la capital ha sido exponencial y muy perjudicial. “En 1910 un bogotano producía 300 gramos de residuos, en 1970 el doble y ahora, por cada ciudadano se produce aproximadamente un kilo y medio”.

“Estamos produciendo más o menos 10 mil toneladas diarias de basuras, de las cuales se entierran en Doña Juana 6.500. De todo ese total, se recicla muy poco y lo demás queda en los causes de los ríos y la calles”, complementó Molano.

Con este panorama, se hace un llamado a la ciudadanía por parte de la academia y de las autoridades distritales, en pro de modificar los hábitos y costumbres frente al uso responsable de los desechos. Entre las estrategias aparece el reciclaje responsable como una de las herramientas más poderosas contra la contaminación, la deforestación y en general contra toda afectación al medio ambiente.

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