Razones por la cuales los jóvenes quieren pertenecer a una pandilla

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Foto: search.creativecommons.org

Hallazgos preliminares de la investigación ‘Las pandillas juveniles en Bucaramanga: un universo social que requiere ser comprendido y atendido’.

Son varias la causas por la cuales los jóvenes de Bucaramanga buscan una salida en las padillas, algunas tienen que ver con la falta de oportunidades, la ausencia de tejido social comunitario, la prevalencia de la violencia como método para la resolución de conflictos en algunas zonas, el maltrato y disfuncionalidad al interior del núcleo familiar; a lo que podría sumársele el consumo problemático de sustancias psicoactivas y la interrupción temprana de proyectos de vida.

Así lo revela la investigación titulada: ‘Las pandillas juveniles en Bucaramanga: un universo social que requiere ser comprendido y atendido’, que lidera Karen Nathalia Cerón, profesora de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario, y quien hizo referencia del estudio en LAUD 90.4 FM ESTÉREO.

Para la académica, la presencia de organizaciones delictivas en el barrio, conflictos por el control territorial, la existencia de fuertes patrones de agresividad a nivel barrial, así como la disponibilidad de armas, son también factores que influyen en la decisión de los jóvenes de vincularse a estos parches.

El estudio refleja a grandes rasgos la creación de pandillas, no necesariamente como grupos exclusivamente delictivos, sino también como agrupaciones sociales que pueden llegar a suplir necesidades en materia de socialización, afecto, identidad y respeto. Además, la investigación evidencia un rol más participativo de la mujer en estas pandillas, dijo Cristian Linares Gómez, investigador del proyecto de la Universidad del Rosario.

Las mujeres y su posición en las pandillas

Según la investigación, el fenómeno de las pandillas en Bucaramanga evidencia liderazgos y posturas bastante desafiantes por parte de las mujeres en estos grupos, ellas no están simplemente ocupando un rol de cuidado y acompañamiento, sino que están teniendo un mayor protagonismo al interior de los parches.

La existencia de pandillas mixtas, e incluso exclusivamente femeninas, en donde las mujeres han tenido algún protagonismo, dota de cierta singularidad al caso bumangués. Una de las zonas en las que se manifiesta con más fuerza esta cara del pandillismo es Morrorico, en donde existieron las famosas Carramanas, cuyo surgimiento dio paso a la creación de otros grupos como la versión femenina de La Parada, indica Cristian Linares.

Para el investigador, las mujeres adscritas a estos colectivos empezaron a replicar las lógicas de sus pandillas masculinas homólogas, tales como la defensa del territorio y las dinámicas de fronteras invisibles. Algunas de ellas narran cómo empezaron a portar cuchillos recurrentemente, siempre prestas a defender el territorio a toda costa y a través de los medios que fueran necesarios, inmiscuyéndose en los conflictos con la policía y otras agrupaciones.

Es importante que a nivel nacional se aumenten los esfuerzos para entender mejor a las pandillas, para crear respuestas integrales que busquen la prevención de hechos delictuosos en vez de usar la fuerza como método persuasivo.

Escuchar la entrevista aquí.

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