Los libros, apasionan, aburren y encantan en este mundo tecnificado

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Foto: La NUEVA Mañana

De antemano se sabe que una Feria del libro es un punto de llegada para conocer toda la literatura que allí se exhibe en el campo del conocimiento y el saber. Desde la filosofía, pedagogía, antropología, historia, sociología, comunicación, cultura, literatura, poesía, teatro, danza, técnica, tecnología y el abrazo de ese universo simbólico.

Por eso recomendar unos cuantos textos no significa que estos sean el paradigma para la interpretación del universo  en todos los aspectos del conocimiento. Cada cuatro minutos sino exagero o no hago la aproximación correcta está saliendo a la luz pública un texto impreso o se está montando uno digital. Es tan abundante que un ser humano no alcanza a leer el resto de su vida.

De allí, que toca hacer una selección  cualitativa en ese  inmenso universo de libros e información, con textos que sean pertinentes a nuestra formación.

Saber escoger una buena literatura que nos llene todas las expectativas y nos complazca esas inquietudes e interrogantes que nacen cuando estamos al frente de un libro. Que en un primer momento, es un desconocido para nosotros, que no sabemos a dónde nos va a transportar, así leamos el resumen o la contraportada, esa lectura no vale, no sirve para nada.

Pensar los libros desde la biblioteca personal, desde la librería y desde el préstamo que nos hace el amigo, si es que todavía se hace ese tipo de servicio. O porque no acudir al viejo librero si todavía quedan para que nos recomiende uno o dos textos. En esa tarea nos pone el libro y los malos libros y eso no se puede ocultar en esta proliferación de autores y escritores. Válido, que todo el que quiera escribir que lo haga. 

De aquí parte una tarea bien compleja de saber que escoger para no caer en el defraude. Pero bueno léalo, si quiere, para que lo pueda comentar y no voy satanizar esa mala escritura. Pero si me hace perder el tiempo en algo que no me deja mínimas cosas para seguir elucubrando sobre este mundo.

Y retomo el ensayo de Gabriel Zaid, titulado, 'Los demasiados Libros' y que fuera finalista en el XXIV Premio Anagrama de Ensayos, donde plantea "la gente que quisiera ser culta va con temor a las librerías, se marea ante la inmensidad de todo lo que no ha leído, compra algo que le han dicho que es bueno, hace el intento de leerlo, sin éxito, y cuando tiene ya media docena de libros sin leer, se siente tan mal que no se atreve a comprar otros.

En cambio, la gente verdaderamente culta es capaz de tener en su casa miles de libros que no ha leído, sin perder el aplomo, sin dejar de seguir comprando más. Toda biblioteca personal es un proyecto de lecturas, es un aforismo de José Gaos. Un libro no leído es un proyecto no cumplido..."

Por eso desde el programa 'Amante del Círculo Polar' le estamos apostando a que cada colombiano al menos lea unas 5 o 20 páginas diarias sobre el libo de su preferencia para estimular ese proyecto de la buena lectura.

A continuación hacemos referencia a unos textos que no están de moda, pero que si requieren estar al menos, en la mesa de trabajo o en la biblioteca de un comunicador social- periodista, profesor, locutor, comentarista, analista, y de todos aquellos que hacen aprehensión del saber. Estos son los libros que sugerimos, no recomendamos:

1-'Paisajes del pensamiento. La inteligencia de las emociones'- Martha C. Nussbaum.

2- 'El eclipse de la muerte'- Robert Redeker.

3- 'La Democracia sentimental. Política y emociones en el siglo XXI- Manuel Arias Maldonado.

4- 'Populistas a la colombiana'- Jorge Giraldo Ramírez.

5- 'Historia Mínima de Colombia- Jorge Orlando Melo.

6-Historia de Colombia y sus Oligarquías- Antonio Caballero.

Seis libros para el próximo semestre para los lectores regulares, alguien dirá exagerado, y seis libros para los meses de junio y julio, incluyendo el mundial, para los medianos lectores, me podrán llamar optimista. Feliz lectura y que disfruten nuestra sugerencia.

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