Llueve sobre la ciudad

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Foto: Sergio Manuel Echeverri Noguera

Debido a las intensas lluvias sobre Bogotá, LAUD 90.4 FM ESTÉREO preguntó a la academia (Universidad Distrital y Universidad Nacional)  sobre este fenómeno natural y sus consecuencias. 

Aunque, Bogotá no ha sufrido las emergencias que dejó las fuertes lluvias sobre Santa Marta, Manizales y las zonas alrededor del río La Paila. La Capital vio afectada su movilidad, la infraestructura del alcantarillado, además de algunos comerciantes afectados, más techos averiados que no se construyeron para soportar el peso del hielo.

Ximena Parsons, docente de la Facultad del medio Ambiente y Recursos Naturales, además directora del programa radial ‘Frecuencia Ambiental’ explicó que entre más calor se presente en la mañana y tarde influye a que se generen  granizo y lluvias eléctricas “Teníamos una temperatura cálida luego se juntó con unas temperaturas con unos vientos fríos que venían del Amazonas” mencionó la profesora. Escuchar entrevista. 

Pero qué se debe hacer en medio de una fuerte lluvia, sobre este interrogante Ximena pide “Un llamado a la prudencia” Para los conductores lo ideal es buscar un lugar seguro para parquear y esperar a que pase la lluvia. Sin embargo las dudas aumentan cuando los habitantes viven en los cerros orientales o zona montañosas, en ese caso la comunicación continua con las autoridades es lo más recomendado, las emergencias en su mayoría son atendidas por los bomberos.

Sobre  el fenómeno climático  la Universidad Nacional,   a través de su agencia de noticias también se refirió sobre su impacto: “Históricamente las tormentas de granizo en Bogotá han tenido la tendencia a ocurrir en esta época. En los años 1710 y 1743 también se reportaron en la ciudad dos de estos fenómenos atmosféricos severos.

La capital del país presenta dos períodos de lluvia al año, considerados popularmente como “invierno”, uno de los cuales inicia en marzo y dura de abril a mayo. Entre tanto, el segundo ciclo comienza de nuevo en octubre y va hasta noviembre, lo que contribuye a la aparición del fenómeno climático, asegura investigación de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.).

De ahí que las fuertes lluvias de la primera semana del mes, seguidas por granizadas, no fueron sorpresa para el profesor Erasmo Rodríguez, del Departamento de Ingeniería Civil de la U.N. y director del Grupo de Investigación en Ingeniería de Recursos Hídricos (Gireh), quien en compañía de Edisson Cepeda, magíster en Recursos Hidráulicos, desarrolló la reconstrucción histórica de las granizadas ocurridas durante las últimas décadas.

Además de las granizadas del 17 de abril de 1710 y la de 1743, los expertos recuerdan que la del 23 de octubre de 1814 fue reportada con grandes crecientes que causaron daños a la infraestructura vial. Los investigadores también aludieron a la granizada del 26 de octubre de 1938 que afectó a la ciudad.

“Gracias al estudio de archivos históricos de la Empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Bogotá (EAAB) se realizó un mapeo a escala de los barrios. El 94 % de los eventos documentados permitió construir una base de datos georreferenciada de tormentas de granizo en la ciudad”, afirman.

Para generar la base de datos, se tuvieron en cuenta informaciones como fecha y hora de la granizada, duración, área de acción, tamaño del granizo y daños.

Tras cotejar la información, se reveló entre los resultados una coincidencia histórica, en la que se establece que en Bogotá se producen cuatro granizadas al año y que el fenómeno climático sucede principalmente en los meses de febrero y marzo, sin coincidir exactamente con los meses de mayor precipitación para la primera temporada lluviosa (abril y mayo).

También se encontró que la ocurrencia de granizadas en la segunda época lluviosa se da entre los meses de octubre y noviembre. Tales episodios climatológicos se presentan con mayor frecuencia en horas de la tarde al occidente, sur-occidente y centro de Bogotá.

“La lluvia y las tormentas de granizo se generan entre las dos y cuatro de la tarde, aunque con mayor frecuencia de precipitación entre las dos y tres de la tarde, con duraciones de 20 a 30 minutos. Estas son catalogadas como los patrones típicos de tormentas conectivas, que son las que originan las granizadas”, manifiestan los investigadores.

Bolas de hielo

El granizo es conocido por ser una precipitación en estado sólido compuesta por bolas de hielo cuyo tamaño varía entre los 5 y 50 milímetros de diámetro, o incluso más.

Estas partículas de hielo se forman al interior de las nubes por columnas de aire cálido y húmedo que se elevan en forma de espiral y que ayudan a desarrollar las tormentas eléctricas y lluvias intensas.

“La ocurrencia de un evento de extrema granizada se constituye como un fenómeno atmosférico poco frecuente, en el cual se conjugan varias condiciones como la existencia de nubes cumulonimbos, la inestabilidad de masas de aire cálido y húmedo situadas debajo de aire seco y más fresco, y el sobreenfriamiento de gotas de agua que impactan sobre cristales de hielo que sirven como núcleos para la formación de granizo”, explican los expertos. Agencia Universidad Nacional.

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