La tartamudez, un padecimiento que debe abordarse seriamente

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Foto: www.crdionisiaplaza.es

Sufrida por más de 73 millones de personas en todo el mundo, la tartamudez representa una de las afecciones menos comunes pero de mayor impacto psicológico entre aquellos que la sufren.

Considerado como un trastorno del lenguaje determinado por una serie de interrupciones involuntarias del habla que por lo general aparecen entre los 2 y 5 años de edad, el tartamudeo sigue siendo una de las alteraciones que mayor incidencia tiene en el comportamiento y el estado anímico de las personas que la padecen.

Siendo más común en hombres que en mujeres, este trastorno es padecido por más de 73 millones de personas a nivel mundial y varias organizaciones trabajan para reducir el impacto físico y psicológico en quien lo sufre, como es el caso del programa ‘McGuire Internacional’ coordinado por el ingeniero mexicano, Alfredo González.

González, tartamudo desde su niñez y con más de 20 años de experiencia en el trabajo de acompañamiento a las personas que soportan este padecimiento, dialogó con LAUD 90.4 FM ESTÉREO sobre este fenómeno y de su gestión dirigida a reducir el impacto de esta circunstancia en la vida diaria de estos millones de afectados.

Destacando que su organización está presente en más de 25 países alrededor del mundo y que por dos décadas a influido positivamente en el mejoramiento de la calidad de vida de pacientes con dicha condición, el mexicano indicó que el trabajo más importante se debe dar con los niños más pequeños, ya que es en este periodo de edad en donde es fundamental establecer o no su aparición. “Lo que hacemos es brindar información a aquellos padres de familia que se dan cuenta que sus hijos comienzan con tartamudez porque llega un momento en el que los niños pueden o no desarrollar este complejo”, exaltó.

De igual forma, enfatizó en el daño mental que se puede llegar a presentar tras sufrir por varios años este trastorno, ya que gracias a la imposibilidad de una expresión correcta; los niños, jóvenes y adultos que lo sufren pueden sobrellevar años de burlas y matoneo al interior de sus círculos sociales e incluso dentro de sus propias familias. “Hay recuerdos de momentos y de experiencias dolorosas porque consideramos que todo el mundo nos mira por tartamudear y eso nos hace sentir un estigma de tontos, locos, lentos o indecisos”.

Insistiendo en que la cifra de 73 millones de personas con esta condición representa apenas el 1% de la población mundial, el ingeniero expresó que el hecho de no ser tan frecuente no la hace una condición menor, reiterando los daños psicológicos que puede acarrear el afectado y sus repercusiones en la vida personal y profesional. “Hay un porcentaje muy alto de personas a las que les afectan fuertemente estas experiencias negativas del pasado, debido a que este problema está desde muy niños y se marcan sonidos y experiencias específicas que pueden ser muy complejas y difíciles de superar”, complementó. Escuchar entrevista.

Finalmente, invitó a los interesados en Colombia para que asistan a su conferencia a realizarse el próximo 25 de octubre, en la cual abordará con su grupo de trabajo la problemática y sus soluciones para continuar ayudando a las miles de personas que en el país padecen esta condición.  

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