La suspensión, el calendario académico y el paro

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Foto: Universidad Distrital

La suspensión del calendario académico ha sido determinada por las circunstancias de fuerza mayor originadas en el cese de actividades y el bloqueo de las aulas; sobre todo por su prolongación.

La causa real no es una decisión libre del Consejo Académico; pues esta no es más que el efecto de que no haya normalidad académica.

Ciertamente, hay un movimiento estudiantil tras una reivindicación en favor de toda la educación pública superior.

Ahora bien, el que haya esa reivindicación y que ella despierte una movilización amplia y sostenida, no significa necesariamente que el paro tenga que prolongarse más de la cuenta, ni que éste deba ser asegurado por el bloqueo de los edificios y los salones de clase.

El caso es que este bloqueo, al prolongarse provoca una situación de trastorno que impide la realización cabal de las clases y por tanto el cumplimiento de las obligaciones contenidas en las resoluciones de nombramientos de muchos docentes, una de cuyas obligaciones es precisamente aquella de dictar tales clases. Esa condición entraña una forzada suspensión del calendario académico; es algo que cualquier persona entiende.

Lo cierto de todo ello es que tal situación es absolutamente riesgosa y difícil para los ordenadores del gasto, como el caso de los decanos, el de avalar tareas que no se realicen. Y es aún más riesgoso para la Universidad, ordenar pagos después de los términos temporales previstos.

Con todo, es necesario precisar que el mes de octubre fue pagado íntegramente; y que apenas se inició un periodo de indagaciones frente al Ministerio del Trabajo, a partir de la resolución emanada del Consejo Académico.

Más allá de cualquier interpretación por parte de los actores de la Universidad, el hecho concreto es el de que la prolongación del cese de actividades académicas y la de los bloqueos configura una situación de facto que está forzando a los docentes a no dictar sus cursos; y a la Universidad a suspender oficialmente el calendario académico.

Es absurdo pensar que el alma máter caprichosamente suspende unas actividades que ya están suspendidas en la realidad. Los prismas ideológicos y los prejuicios contra el orden universitario no cambian la verdad.

Es necesario de algún modo reactivar los cursos, los seminarios y las clases. Es imperativo que ellas sean permitidas, lo que no disminuye la movilización, sino que lo robustece; al tiempo que valoriza aún más ese bien común que es la formación y la docencia.

No sobra señalar que la administración de la Universidad Distrital hará todo lo que esté a su alcance para convenir unas condiciones que permitan el desarrollo de tareas, sin que salgan perjudicados los docentes de vinculación especial.

Sistema Integrado de Comunicaciones

Fuente de información: Vicerrectoría Académica

Universidad Distrital Francisco José de Caldas

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