Jardín infantil crea estrategia contra el Covid-19 para sus estudiantes

laud-jardin-infantil-crayolaylapiz.jpg
Foto: Crayolaylapiz

Una nave espacial donde el casco protector para respirar es el tapabocas y cambios de hábitos para compartir el recreo, hacen parte de las medidas.

Desde octubre las instituciones educativas públicas y privadas comenzaron a aplicar pilotos con protocolos de bioseguridad que permitieran a los niños, niñas y adolescentes regresar a las clases presenciales. Entre los requisitos esta que el aforo no sea superior al 35%, generar alertas sobre posibles contagios y utilizar el modo de alternancia. En la búsqueda de crear estrategias que obedecieran a las instrucciones del Gobierno, el jardín infantil Crayola y Lápiz Bilingüe, creó una alternativa una que ha permitido tener cero casos de Covid-19 y ha brindado un espacio para que los infantes vuelvan a disfrutar el compartir en clase.

“Es una iniciativa lúdico-pedagógica. Es un viaje espacial donde tenemos un guardián de la seguridad que es un astronauta encargado de decirle a los estudiantes que mientras están en el jardín están seguros. Tenemos montado un kit de cuidado personal, además los puestos de trabajo de los niños los separamos con acrílicos para evitar el contacto entre ellos y les decimos que esos son unas cabinas, también espaciales”, dijo a LAUD 90.4 FM ESTÉREO, Carolina Rincón Ávila, rectora.

Se usa una metodología de juego en esos espacios y se introduce al estudiante en esa fantasía diciéndole: “Tú eres el mejor astronauta y te debes cuidar, por ello debes usar las dos cabinas espaciales que tienes, la del salón de clases y la del comedor, es personal y ningún amiguito puede venir a tu cabina, ni tú puedes ir a la de él”, expresó la invitada.

Los puestos de trabajo están señalizados con cintas las cuales representan para ellos, un parqueadero de cabinas que no se pueden mover, con lo que se garantiza el distanciamiento. El protocolo de bioseguridad está basado en el espacio, las estrellas y los planetas, lo que indica que, como viajeros de ese lugar se debe usar un casco para respirar que es el tapabocas: “Ellos lo ven como un elemento de juego y de protección”, indicó la rectora.

La Institución confirma que el 60% de los padres de familia han aceptado enviar sus hijos a clases presenciales, pero para controlar el aforo se tienen dos jornadas (30% cada una) que tienen como objetivo lograr la alternancia segura: “Iniciamos el piloto con clases virtuales en la mañana y presenciales dos horas en la tarde donde vienen unos niños los martes y jueves y otros los lunes, miércoles y viernes. Luego aumentamos una hora más las presenciales y las pasamos en la mañana… Las aulas se adaptaron con 15 pupitres a siete”, sostuvo.

La estrategia se comenzó a impartir desde la virtualidad por eso al volver a la institución ya les era familiar el escenario: “Los niños son más receptivos que los adultos, son más obedientes… la iniciativa les ha gustado y quieren ir a estudiar… los saludos entre ellos cambiaron, al llegar saben que se deben desinfectar el calzado, toman el gel antibacterial y permiten que les tomen la temperatura”, agregó.

El jardín ha dejado a disponibilidad de otras instituciones educativas la metodología que están llevando a cabo, con el fin de que, al conocer su estrategia, otros centros de educación adopten la iniciativa para el regreso a clases. Por su parte también tienen las puertas abiertas a los padres y acudientes para que conozcan personalmente la implementación: “Les pedimos a los padres que nos den la oportunidad de recibir a sus hijos para enseñarles cómo debemos vivir con esta nueva normalidad”, afirmó.

Ver entrevista aquí:

Share this