El papel de los jóvenes en la implementación de la paz en Colombia

laud-colombia-paz-jovenes-efe.jpg
Foto: Efe

La transformación desde dentro del ciclo familiar, barrial y social, y el cambio de la cultura del odio, permitirá que el movimiento de la paz tome fuerza y logre su construcción.

Pensar que la guerra solo está en el campo y en la ruralidad, es desconocer las violencias que habitan en la ciudad, que muchas ni siquiera tienen que ver con el conflicto armado. Identificar el origen de sus dinámicas es el inicio de un camino hacia el cambio que lleve al país a la construcción de paz y en ese trasegar el rol que deben asumir los jóvenes es fundamental.

Esta fue la temática abordada en el conversatorio ‘El papel de los jóvenes en la implementación de la paz en Colombia’ del Festival Digital de LAUD 90.4 FM ESTÉREO en el marco del aniversario 20 años. Las reflexiones estuvieron a cargo del profesor Carlos Mario Perea Restrepo, investigador, historiador y ex director del Estudios Políticos y Relaciones Internacionales- IEPRI de la Universidad Nacional y el profesor Wilson Díaz Gamba, magister en investigación social interdisciplinaria, director del Instituto de paz de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas - IPAZUD y de la Revista Científica Ciudad Pazando.

“La paz ha sido duramente golpeada con un gobierno con pocas simpatías en la implementación, la pérdida del plebiscito y estamos ahora en un nuevo ciclo de violencia… la paz se nos presenta esquiva y resbalosa y nos preguntamos qué pasa en el país que está de espaldas a ella… el proceso ha generado un movimiento y un nuevo discurso que ha agrupado fuerzas sociales que están dispuesta apostarle al cambio”, expresó Perea, durante el diálogo.

Por su parte el docente Díaz afirmó: “Los jóvenes son grandes abanderados de los cambios, su papel es seguir siendo creativos. El odio no se acaba con odio, ellos deben generar modelos de conciliación… la sociedad hay que construirla desde adentro”.

Preguntas como por qué Colombia no supera la violencia, dónde se origina y dónde está, los motivos de su recrudecimiento; el cambio de la cultura del odio, la reconstrucción de narrativas de paz, el restablecimiento de las relaciones con lo público, el compromiso con lo político, crear un nuevo subconsciente colectivo de reconciliación y la misión de la academia, fueron tratados durante el conversatorio.

“La paz no se rinde, ha sido el anhelo de muchos colombianos, pero siento que cada vez estamos más cerca, somos más empáticos… lo vamos a lograr desde el amor y la razón, entender que hay nuevas formas de estar juntos y de accionar en la política”, agregó Díaz.

Share this