El movimiento universitario, sus reivindicaciones y la Universidad Distrital

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Foto: Universidad Distrital

1. La manifestación del 10 de octubre representó un punto muy alto en la capacidad de convocatoria por parte de la comunidad universitaria; así mismo, en el grado de identidad con la universidad pública, tanto de parte de los diferentes estamentos como de la opinión ciudadana. Los propósitos de la movilización han sido legítimos, dada la brecha entre los crecientes gastos de la educación pública superior y sus ingresos, siempre insuficientes, con el resultado de sensibles retrasos en el funcionamiento y en la inversión.

Por esa razón, el Consejo Académico explicitó su simpatía y su vinculación con estas reivindicaciones, en favor de una mayor financiación con las debidas adiciones en el presupuesto en el año 2019, una petición que sigue vigente y un reclamo  justificado.

La administración de la Universidad y los decanos mantienen su actitud positiva frente a estas reivindicaciones, que deben hace parte de un gran propósito del Estado y de la sociedad.

Vea el comunicado original del 16 de octubre de 2018 del Comité de Decanos.

2. Por otra parte, la rectoría se ha permitido aclarar, pues no sobran mayores elementos de juicio, el hecho de que los aportes normales de la nación al presupuesto de la Universidad Distrital son relativamente bajos, en comparación con los de la administración distrital, los que son por el contrario casi abrumadoramente más altos. Es la causa por la cual, la elevación de los ingresos provenientes de la nación, en términos proporcionales, siendo bienvenidos, resultan de un bajo impacto en nuestro presupuesto interno.

Constatar esta situación es una simple obligación para esbozar mejor el contexto en el que se inscribe la presente coyuntura de movilización; y no significa de ninguna manera oponerse a la convocatoria estudiantil, sino muy por el contrario contribuir a su fortalecimiento y a su mejor inteligencia estratégica, al atender a las peculiares condiciones de la Universidad Distrital, una universidad ciertamente en expansión.

De ahí que sea incorrecta una afirmación contenida en el comunicado de la, por otras razones, muy buena asamblea del viernes 12 en la sede de la Facultad Tecnológica. Dicho comunicado da por supuesto un posible sentido negativo en las declaraciones de la rectoría. En tal comunicado se "rechazan" las aclaraciones hechas por el rector, pero no se las refuta, cuando lo correcto dialéctica y normativamente es refutar primero y luego rechazar con fundamento. Por ninguna parte, se desvirtúa con datos o argumentos la afirmación de que el presupuesto del 2018 se estructuró con equilibrio fiscal, circunstancia muy distinta a que existan grandes necesidades que requieran de sus adiciones correspondientes, lo cual es evidentemente asunto de otra discusión; y que desde luego tampoco estarán satisfechas con cualquiera elevación que se tenga en los ingresos provenientes de la nación, considerados en términos proporcionales.

Tampoco se refuta la formulación dicha en el sentido de que los aportes de la nación, tema del debate actual, son proporcionalmente bajos; menos del 10% en nuestro presupuesto.

Pero bueno, quizá la idea no sea ahora la de enredarse en este tipo de posturas confrontacionales desde uno y otro lado. Lo que importa es sacar adelante los propósitos de financiación global; eso sí, sin ocultar los objetivos y las condiciones particulares que plantea el desarrollo de la Universidad Distrital.

3. Para mayor claridad, es bueno dar a conocer los equilibrios generales del presupuesto interno y la composición de sus fuentes en 2018: el presupuesto global es de $334.000 millones. La composición de las fuentes es como se indica a continuación. Transferencias de la nación: $27.834 millones, el 8.3%. Transferencias del Distrito: $218.600 millones, el 65.4% o sea aproximadamente las dos terceras partes. Ingresos propios: $31.400 millones, el 9.4%. El resto está cubierto por excedentes, rendimientos financieros y estampilla.

4. No sobra decir que la agenda de nuevas expansiones y necesidades en la Universidad constituyen propósitos de enjundia. Se trata de proyectos ambiciosos que hay que poner en el primer lugar de la escena pública, a fin de reunir los factores y dispositivos útiles para su materialización. Son temas robustos, como el de la gratuidad en la matrícula para los estudiantes provenientes de los estratos 1 y 2. Así mismo, sería muy pertinente que la Universidad fuera vinculada e integrada al proyecto urbano del Bronx, con la construcción de una sede bien sólida para los campos del arte y las nuevas tecnologías. En esa misma dirección del crecimiento de la Universidad, comienza a moverse con alguna fuerza la idea de una facultad de ciencias de la salud.

Por otra parte, hay que comenzar a implementar el proyecto de una suerte de parque tecnológico con laboratorios robustos. Finalmente un nuevo espacio para la recreación de docentes y estudiantes, sin que excluya los diseños y construcciones para fines educativos, constituiría un gran desarrollo institucional.

Claro está que no podría olvidarse la convocatoria para concursos de nuevos profesores de planta, una necesidad sentida que requiere de adiciones presupuestales, a fin de continuar con el proceso que la Universidad va a reactivar, al realizar de inmediato el concurso para 30 docentes con esa calidad.

 Firman

RICARDO GARCÍA DUARTE

Rector

WILLIAM FERNANDO CASTRILLÓN CARDONA

Vicerrector Académico

ELADIO REY

Decano Facultad de Medio Ambiente y Recursos Naturales

JOSSÉ ASSAD CUELLAR

Decano Facultad de Artes - ASAB

CARLOS MONTENEGRO

Decano Facultad de Ingeniería

ROBINSON PACHECO

Decano Facultad Tecnológica

CÉSAR AURELIO HERREÑO

Decano (e) Facultad de Ciencias y Educación

Sistema Integrado de Comunicaciones

Fuente de información: Rectoría

Vicerrectoría Académica Consejo Académico

Universidad Distrital Francisco José de Caldas.

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