Consejo Superior Universitario da luz verde a tres pregrados de ciencias básicas y un doctorado

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Foto: LAUD

En la sesión del jueves 15 de febrero el Consejo Superior Universitario aprobó tres programas de pregrado que conforman el campo de las ciencias básicas: Física, Química y Biología, además del Doctorado en Estudios Artísticos; así lo informó el rector de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Ricardo García Duarte, quien destacó la deliberación y la democracia que tuvo el proceso durante los últimos años en el marco de la autonomía universitaria.

Al momento de anunciar este logro de las comunidades académicas y científicas de la Universidad, el directivo trajo como referencia al filósofo francés  y científico social de la desconstrucción, Jacques Derrida, quien dijo que la universidad en el mundo contemporáneo se caracterizaba por la libertad de cuestionar, de criticar y de organizarse académicamente. También citó a la reconocida filósofa española Adela Cortina Orts (Valencia, 1948) quien afirmaba que la constitución de las comunidades académicas es lo que establece la democracia real.

“La gestión de un líder es la de detectar lo que quieren las comunidades académicas para apoyarlas en su organización e impulso. Qué más democracia que los mismos doctores en estas ciencias que se han unido en la Universidad para promover la constitución de estos programas”, manifestó el rector para referirse a las críticas emanadas por la representación estudiantil en el CSU tras la aprobación de los proyectos curriculares. “Creo que el CSU obra sabiamente al dar luz verde al campo de la ciencias básicas que debe constituir un modo de articulación con las licenciaturas y con las ingenieras, a fin de un desarrollo mayor en términos de expansión académica y científica, que constituye una plataforma más fecunda en el conocimiento” agregó Ricardo García Duarte.

Precisamente, el representante del estamento estudiantil, Julián Báez Vega, quien también hace parte de la plataforma de la constituyente, fue el único voto en contra durante el proceso de aprobación de estos programas en el CSU. Al ser consultado aclaró no estar en contra del crecimiento de la Universidad en términos de nuevos programas y acceso a estudiantes, y refirió su molestia a aspectos institucionales y jurídicos del órgano colegiado, que habían quedado establecidos en la mesa de negociación de la reforma y que según él se están incumpliendo, como es uno de los puntos del acta de acuerdo No. 3 que plantea la participación de los estudiantes en proyectos de reforma curriculares y la creación de programas de pregrado y posgrado.

 En tal sentido, el secretario General de la Universidad, Carlos Quintana Astro, afirmó que el aval dado por el CSU a los nuevos programas, es el resultado de un esfuerzo conjunto de cerca de 3 años de discusión por parte de la comunidad académica, al indicar: “la decisión tomada responde a la pertinencia de los programas y al resultado de sendos debates de docentes y científicos alrededor del tema desde las facultades”. Informó que en el mes de noviembre del año 2017 el Consejo Académico decidió recomendar al CSU la aprobación de dichos programas luego de avalarlos en esa instancia. “Tras haber cursado trámite por la comisión segunda de asuntos académicos y por la comisión tercera de asuntos presupuestales del CSU, en donde fueron estudiados los documentos maestro y las estadísticas que soportan su constitución, se ha logrado finalmente su beneplácito”, informó.

Sobre la legalidad del proceso Quintana Astro citó la Ley 30 de 1992 que establece en uno de sus articulados que el único órgano competente para crear programas en las universidades es el Consejo Superior Universitario. Insistió que desde el año 2015 se viene discutiendo el proyecto de reforma y efectivamente se han sacado actas de avance por parte de la mesa que se constituyó, sin embargo, destacó que contrario a lo que el representante estudiantil afirma respecto al acta, este proceso sí surtió un amplio debate ganado en todos los escenarios. “Es una iniciativa de la comunidad académica que ha respaldado la administración en los últimos años. La Universidad es dinámica y no puede paralizarse hasta tanto no esté aprobada la reforma, pues por su carácter público está al servicio de los ciudadanos y estos programas contribuirán al desarrollo de la ciencia en el país y al acceso a la educación que es un derecho fundamental”.  

Quintana Astro también se refirió al contexto jurídico y constitucional al explicar que “una mesa de reforma no puede plantear el que se puedan abrir o no nuevos programas”, al señalar que la Universidad Distrital es popular y va a las poblaciones que requieren un mayor acceso a la educación superior. “De cada 80 mil jóvenes que se gradúan anualmente en el distrito, 40 mil acceden a la educación superior y solamente el 20 por ciento a la educación pública, por consiguiente, obstruir posibilidades que cierran el acceso a la educación va en contravía de las lógicas de las políticas constitucionales y de posiciones democráticas y progresistas alrededor de lo que significa los derechos de primera y segunda generación”, puntualizó el Secretario General.

Entre tanto, el estudiante Julián Báez Vega, insiste que la creación de programas debe ser resultado del ejercicio amplio de toda la comunidad universitaria. “La Universidad está viviendo una crisis de presupuesto,  tiene una gran necesidad de espacios físicos, de profesores de planta docente, por tanto, de dónde van a salir los recursos que garanticen el funcionamiento de un nuevo programa” cuestionó el representante.  

Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas, un propósito académico y científico de la Universidad

Sobre la iniciativa académica de crear los programas de Física, Química y Biología, fue consultado el profesor Manuel Flores, físico y docente de la Universidad Distrital quien dio un balance positivo de la jornada.

“Apoyamos y recogimos el esfuerzo realizado por las comunidades académicas de profesores del área de ciencias naturales y matemáticas que han estado dispersos en la Universidad y desde tiempo atrás vienen trabajando en el propósito de constituir estos proyectos y organizar una facultad de ciencias naturales y matemáticas que nutra los programas de pregrado, posgrado y a largo plazo pos doctorado e instituto de investigación”, informó.  

Llamó además la atención sobre la mora que tenía la Institución con la creación y apertura de estos proyectos de ciencias básicas, al señalar “cuando se creó la Universidad la orientación fue en una línea de ingeniería, por tal, estos programas debieron crearse hace rato, estábamos en mora de hacerlo”, insistió el físico.

El profesor e investigador explicó la importancia que ha aportado y aporta este conocimiento a la humanidad, “el cómo entender el universo e intentar describirlo con la matemática y la ayuda de la física, que es el pensamiento que conecta el lenguaje de la matemática con la naturaleza”.

Indicó que los países que han optado por políticas de Estado orientadas a fortalecer la ciencia básica para resolver los problemas de sus sociedades, han logrado minimizar la pobreza y aumentar el estándar de vida. Por consiguiente “si la Universidad pública de Bogotá, no forma profesionales en estas áreas, no tiene razón de ser”. 

Citó precisamente como ejemplo a países como Singapur y Corea del Sur que en los años 60 eran inviables y en términos de riqueza, por ingreso per cápita, estaban por debajo de los colombianos. “Estos países, después de tomar una decisión de Estado y de hacer inversión en ciencia básica, tecnología e innovación, en los años 80, lograron superar a Colombia con creces; muestra de ello es que para 2016 los colombianos registraron alrededor de 6 mil dólares de ingreso per cápita, mientras que en Corea del Sur ya bordean los 30 mil dólares.  Qué decir de las patentes, en 2017 los coreanos registraron 170 mil patentes, los colombianos 321 patentes”, advirtió el profesor.

Sobre la posición de la representación estudiantil ante el CSU, resaltó que estos espacios deben ser democráticos y participativos, destacando la amplia votación con la que pasó la propuesta. Se refirió al respeto por el libre albedrío del estudiante para tomar la decisión, sin embargo, no compartió la posición, al señalar que no encuentra ninguna razón para votar en contra de un espacio fundamental para una universidad pública.

Recordó la época del oscurantismo, en la que la humanidad duró casi 14 siglos bajo el poder de la iglesia sin desarrollar la ciencia, y en la que pensadores como Giordano Bruno murieron en la hoguera por atreverse a decir que el sistema no era geocéntrico y que existían múltiples universos, además de apoyar con sus escritos a la cosmología copernicana. “Si una persona piensa que las ciencias no sirven, es una mirada oscurantista sobre la humanidad”, lamentó el físico.

Explicó que las ciencias básicas tienen su importancia ganada en la vida del ser humano: “hemos logrado entender el funcionamiento de la naturaleza gracias a una masa crítica de pensadores que en la época de la Grecia antigua tomaron la decisión de no vincular los fenómenos de la naturaleza con los procesos mitológicos y reflexionaron ¿En dónde estamos, quiénes somos, el por qué y para dónde vamos? y a partir de lo racional, empezaron a resolver estas preguntas. Fue entonces cuando la humanidad comenzó a entender mejor la vida y su relación con la naturaleza y el universo y comprender su lugar dentro de los infinitos planetas y galaxias”.

Es así como la ciencia, según lo explicado por el profesor Manuel Flores, comienza a aportar un proceso fundamental en el desarrollo del pensamiento humano y, a partir de allí, de estos conocimientos que se fueron acopiando en matemáticas, física, química y biología y poco a poco se sistematizaron para concluir en áreas de aplicación práctica denominadas ingenierías; y luego estas junto a las ciencias, fueron evolucionando a la tecnología y en la actualidad hacen parte de la cotidianidad, como la electricidad, el Internet, los medios de transporte y de comunicación, entre otros.

“El desarrollo de un celular no se hizo de la noche a la mañana. Los principios fundamentales de las matemáticas y la física teórica que explica el funcionamiento de este aparato fueron formulados en el año 1867 por el físico, matemático y teórico James Clerk Maxwell, que planteó la teoría clásica de la radiación electromagnética  y predijo como nos íbamos a comunicar en el futuro con ondas electromagnéticas, pero antes de él casi desde Tales de Mileto, 650 años antes de Jesucristo, por primera vez, fueron observados también fenómenos eléctricos, que no pueden ser investigados por la época del oscurantismo, ideas que retoman en el renacimiento cuando se empieza a experimentar en electricidad y magnetismo”, relató brevemente el profesor.                                                  


¿Qué sigue luego de la aprobación en el CSU?

Según el Secretario General de la Universidad, luego de la aprobación del CSU de estos nuevos programas (Física, Química, Biología y Doctorado en Estudios Artísticos) viene la formalización de los actos administrativos en los que se faculta al rector para que adelante los trámites ante el Ministerio de Educación Nacional –MEN- ente que también evaluará la pertinencia de los mismos, para luego, si lo encuentra procedente, dar la aprobación del gobierno nacional para la apertura y otorgamiento de los registros calificados en el Sistema Nacional de Información de Educación Superior – SNIES – para poder funcionar

Para tranquilidad de la comunidad universitaria, el gobierno nacional a través del MEN verifica el cumplimiento de los requisitos previos a la aprobación. “En este caso, los programas cuentan con los documentos maestros, las evaluaciones y demás documentación que se requiere para dar continuidad al proceso”, afirmó Carlos Quintana Astro.

Sobre la posición del representante estudiantil expresó que “en un país democrático todas las posiciones son respetables, valoramos el punto de vista del estudiante en el CSU, tanto así que dimos el debate y la deliberación porque en eso consiste la democracia, al final, el balance dio: siete votos a favor, una abstención, y un voto en contra”.

Andrea Peñaloza Acosta
Comunicaciones y Prensa
Universidad Distrital Francisco José de Calda

 

 

 

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