#ConLaLibertadDePrensaNoSeJuega

Libertad de prensa.jpg
Foto: MASMEDIO

Violencia y poder, principales victimarios de los periodistas.

La Fundación para la Liberta de Prensa FLIP, a propósito de que este 9 de febrero es el Día del Periodista, sacó su informe anual, denominado "Prensa acorralada: un juego de violentos y poderosos" el cual da cuenta de la situación preocupante del ejercicio periodístico en Colombia.

Según la FLIP, el 2018 tampoco fue un año bueno para los periodistas. Siguen latentes amenazas. Aunque de distintas formas, se sigue coartando la libertad de prensa donde los victimarios son actores ilegales quienes amenazan, secuestran y asesinan; funcionarios que obstruyen, estigmatizan y usan el aparato judicial para censurar; una fuerza pública que agrede y detiene ilegalmente, particulares que usan las redes sociales para acosar y amenazar; y un Estado que desprotege, no investiga y no garantiza justicia, como lo indicó en LAUD 90.4 FM ESTEREO, Pedro Vaca, director de la FLIP.

Foto: Flip

Fueron 200 amenazas contra periodistas en el 2018 que encendieron las alarmas de la FLIP, de las autoridades nacionales y de embajadas y organizaciones internacionales que se manifestaron públicamente. En regiones como el Catatumbo, Tolima o Putumayo las amenazas incrementaron ostensiblemente y la respuesta de las autoridades ha sido insuficiente. 

El informe se la FLIP señala: “se presentaron el año pasado ocho proyectos de ley que pueden ser restrictivos al derecho a la libertad de expresión: controlar el uso de las redes sociales, revivir la tarjeta profesional, censurar contenido legítimo acusándolo de “íntimo”, bloquear contenidos en internet; establecen más riesgos para un ejercicio del periodismo libre. A esta lista se debe sumar la promoción del proyecto de ley TIC que otorga un poder excesivo al gobierno para que, directa o indirectamente, decida sobre el otorgamiento y la renovación de licencias de televisión y radio y castigue a sus operadores”.

Vaca finalmente explicó,  que al Estado en su conjunto, es decir gobierno, parlamento y el poder judicial, se le ha encomendado la garantía del derecho a la libertad de prensa. “Esto tiene dos componentes, uno que el Estado no tiene porqué intervenir en el qué hacer periodístico y segundo el Estado debe participar en las condiciones para que fluyan todas las expresiones y opiniones de manera libre”, explicó. Escuchar entrevista.

Share this