21 años sin Jaime Garzón

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Foto: Canal Trece

El 13 de agosto de 1999 fue silenciada en Bogotá una de las voces más críticas y reconocidas de los últimos años.

Tras más de dos décadas del asesinato del periodista, humorista, pedagogo y gestor de paz, Jaime Garzón; el país continúa recordando la vida y obra de uno de los personajes más queridos por la opinión pública y las clases populares en Colombia.

Creador de un lenguaje universal que representaba los imaginarios y sentimientos de una nación compleja como la colombiana, Jaime Garzón, es y seguirá siendo un puente dialógico entre todas las capas sociales que recubren a un país diverso, inequitativo, multicultural, mezquino, piadoso, violento e indiferente.

Como una fase premonitoria, Garzón en algún momento expresó: “me gustaría que lo que yo digo ahora, valga para muchos años”. Acercándose con ello a la realidad de tener hoy un contexto casi calcado al que se lograba percibir hace 21 años: la política colombiana y sus dinámicas de poder; el aparato estatal ejecutado para beneficio de pocos y un manto de dudas frente a la actuación de la justicia, siguen siendo los temas sobre la mesa de la discusión pública.

Aunque han pasado numerosos acontecimientos desde su partida aquel viernes 13 de agosto de 1999; sucesos que cambiaron la agenda nacional como la presidencia de Álvaro Uribe Vélez, los procesos de paz con paramilitares y guerrilleros y el Nobel de Paz para Juan Manuel Santos; parecen ser la relatoría de un país que no avanzó en el tiempo. Aún hoy son asesinados líderes sociales, los pobres y campesinos continúan siendo las cenicientas de una sociedad indiferente y los ciudadanos siguen mirando al Estado en general hacia arriba y no hacia abajo como sugería Jaime.

Perpetrada por sicarios del entonces jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia – AUC, Carlos Castaño, la muerte de Garzón está aún en medio de un proceso sin justicia total. El líder paramilitar ya muerto fue condenado a 30 años de prisión; así como José Miguel Narváez, quien fuera subdirector del Departamento Administrativo de Seguridad – DAS.

Al momento, no se han determinado como tal los móviles estructurales del crimen y algunos de los vinculados al proceso no han recibido condena alguna por parte de las autoridades competentes.

“Yo creo en la vida, creo en los demás, creo que este cuento hay que lucharlo por la gente; creo en un país en paz, creo en la democracia, creo que lo pasa es que estamos en malas manos, creo que esto tiene salvación; y eso es un norte demasiado largo”, Jaime Garzón.

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