“Si perdemos la batalla contra la corrupción ponemos en entredicho el funcionamiento del Estado" Procurador

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Foto: LAUD

El Procurador General de la Nación, Fernando Carrillo Flórez, advirtió “no hacer nada por recuperar la ética es una traición a la historia y el compromiso frente al país comienza con la puesta en marcha de ejercicios orientados a lograr la transparencia en lo público y en lo privado, cuando tenga que ver con el manejo de recursos”. 

Al intervenir en la presentación del Nuevo Modelo Integrado de Planeación y Gestión del Departamento Administrativo de la Función Pública, el Jefe del Ministerio Público dijo que “la ética se embolató en el momento en que la política se entregó al mejor postor, en que la justicia fue permeada por lo negociantes de expedientes y en el momento en que los propios órganos de control pusieron en la nevera una cantidad de procesos que era necesario para sacar adelante este país”.

“Si perdemos la batalla contra la corrupción ponemos en entredicho el funcionamiento del Estado y marcamos el camino al populismo y el autoritarismo, que es lo que debemos evitar a toda costa”, agregó Carrillo Flórez. 

Resaltó que es importante que la ciudadanía comande los esfuerzos de la lucha contra la corrupción, porque para solucionar el problema ético necesitamos como actores a los ciudadanos, a través de las veedurías ciudadanas y los observatorios, y en primer lugar a quienes se desempeñan como funcionarios públicos.

El Procurador General anunció la implementación de un plan piloto de acompañamiento a las políticas públicas para vigilar su cumplimiento, porque “debemos dejar de pensar que hay una justicia para los de ruana y otra para los que ostentan poder”.

“Si somos capaces de concentrarnos en los problemas aplazados, vamos a dar un paso gigante para lograr los cambios que exige el país”, añadió Carrillo Flórez, quien presentó seis herramientas fundamentales, a su juicio, para enfrentar la corrupción: la puesta en marcha de la Ley de Transparencia; un sistema de petición y rendición de cuentas; alertas tempranas de corrupción; análisis integral preventivo que permita combinar los controles existentes; incentivos de sanciones y controles contra todas las clases de impunidad (social, legal, cultural), y un esquema de educación formal e informal de pedagogía de valores.

Carrillo Flórez concluyó que “la corrupción ha sido el mayor factor que ha minado lo público en el país, y la falta de ética le quitó su valor. Si no logramos que renazca la ética en Colombia, se nos van a derrumbar las instituciones”.

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