“En Nueva Zelanda no sólo se habla inglés, se vive toda una experiencia cultural”

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Foto: LAUD

Sentirse bienvenido, en un ambiente seguro, vivir la multiculturalidad en cada rincón y experimentar un sistema educativo de alta calidad son los aspectos que más destaca Nicolás Ricaurte de su estadía de casi un año en el país oceánico. Una experiencia que califica como la mejor de toda su vida.

Tomar la decisión de estudiar en otro país es sin duda un reto para quienes buscan estudiar un idioma, una carrera técnica o profesional, o quizás realizar estudios más especializados como una maestría o un doctorado. En cualquier caso, nadie quiere tomar una decisión sin estar convencido de que es la mejor.

Más allá de los intereses educativos que motivan este viaje, existen factores que son sumamente importantes para tener una experiencia de vida integral, que permiten combinar las metas de estudio con la tranquilidad de vivir en un país seguro, que brinde un ambiente acogedor y que se preocupe por el bienestar estudiantil de quienes ven como una opción estudiar en el exterior.

Y es por ello que estudiantes como Nicolás Ricaurte han encontrado en países como Nueva Zelanda una ventana abierta para fortalecer su aprendizaje y un espacio ideal para hacer realidad sus sueños, para aprender uno de los idiomas más demandados en el mundo mientras se sumergen en un estilo nuevo de pensamiento en el que la calidad educativa está al nivel de los más altos estándares. Ellos aprenden mientras se impregnan de la cultura Maorí y experimentan un abanico de oportunidades.

“El enfoque de aprendizaje y de vida que ofrece Nueva Zelanda proporciona las condiciones ideales para la educación. Allí los estudiantes internacionales se sienten genuinamente  bienvenidos y se les trata como amigos. La combinación entre teoría y práctica es la esencia del modelo educativo de Nueva Zelanda. Eso, combinado con su insuperable naturaleza y magníficas ciudades, permiten que los estudiantes tengan una experiencia única e inolvidable”, señaló Javiera Visedo, Senior Market Development Manager de Education New Zealand.

La mayoría de los migrantes descubren que el país neozelandés supera toda las expectativas. Según la encuesta de 2015 de Expat Explorer realizada por HSBC, más de las tres cuartas partes (77%) de los migrantes en Nueva Zelanda dicen que su calidad de vida en general es mejor que en su hogar.

“Durante mi estadía en Wellington, capital de Nueva Zelanda, no sólo aprendí inglés y lo viví al 100% en cada lugar que transité, gracias a los pocos latinos que circulan en el país neozelandés, sino que también pude experimentar una de las regiones más atractivas para vivir, que cuida y respeta su cultura, que celebra a quienes elegimos a su país como lugar de estudio. Definitivamente la experiencia fue más allá de un idioma y me permitió conocer de su idiosincrasia y su forma de ver la vida, tanto que hoy aplico muchas cosas que aprendí allá”, destacó Nicolás Ricaurte, profesional en Comunicación Social , ex estudiante en NZ, actualmente se desempeña como analista de comunicaciones y recursos humanos.

Según el Barómetro Internacional de Estudiantes (ISB) las tasas de satisfacción de los estudiantes encuestados en 2014 y 2015 oscilaron entre 88% y 94% como satisfechas o muy satisfechas con su experiencia general en su institución de Nueva Zelanda, así como también una respuesta positiva frente a los beneficios que ofrece este país -como trabajar, mientras estudias-, posibilidades que sin duda les permiten tener una experiencia favorable, tal como ocurrió en el caso de Ricaurte.

“Ser estudiante en Nueva Zelanda es un gran ventaja, ya que tienes facilidades de transporte y descuentos que hacen posible que puedas viajar por turismo, tanto dentro como fuera del país; consigues desde la montaña, hasta la playa, puedes hacer deportes extremos y desarrollar tus habilidades deportivas mientras cursas un programa académico”, añadió Ricaurte.

Por su parte, Visedo también destacó que laeducación internacional desempeña un papel vital en el fortalecimiento de los vínculos sociales, culturales y económicos de Nueva Zelanda con el resto del mundo y por eso está inmersa en su ADN. El país cree profundamente en el comercio internacional, las alianzas globales y el intercambio de ideas y por eso se ha querido constituir como un lugar innovador, de costos asequibles y acogedor.

Siendo la educación un pilar importante para el desarrollo de Nueva Zelanda, el gobierno neozelandés fomenta la inversión en educación para extranjeros y espera que parte de sus estudiantes internacionales se sumen a la actividad productiva del país.

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