‘Ya no estoy aquí’, una cumbia en busca de identidad

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Foto: Imagen de la película 'Ya no estoy aquí'

La cinta es la elegida por México para participar en los premios Óscar.

No es fácil hablar de una película y muchas veces las buenas producciones quedan dando vueltas en la cabeza y crecen con la distancia, ese es el caso de ‘Ya no estoy aquí’, dirigida por Fernando Frías de la Parra un desconocido cineasta para nosotros, pero que seguramente debemos seguir a futuro.

‘Calentamiento local’ (2008) es su primera producción, un documental; ‘Rezeta’ (2012) fue su segunda entrega y en el 2019 estrenó ‘Ya no estoy aquí’ que llegó a Netflix en el primer semestre de este año, fue la gran ganadora de los premios Ariel y es la elegida por México para que participe en los Premios Goya y Óscar.

Antes de hablar de la historia debemos dejar en claro que estamos ante una maravilla del cine, aunque parece que es muy local es lo más universal, porque la construcción de la identidad, los cambios a una velocidad desmesurada nos hacen sentir absolutamente conectados.

Entonces el relato se ubica a principios de la primera década de los años 2000, en el comienzo de la guerra de carteles de narcotráfico en la ciudad de Monterrey, pero no en el centro sino en esos cinturones que podemos ubicar en Bogotá, en Usme, Ciudad Bolívar, en Medellín en las comunas o en Río de Janeiro, las favelas.

Desde la periferia un grupo de jóvenes hacen parte de Los Terkos, amantes de la cumbia rebajada, de la cultura urbana Kolombia y sí tiene que ver con nuestra identidad gracias a la inmigración de colombianos, por esa razón la cumbia, el vallenato y el porro entre otros, son los elementos básicos de su música con otra velocidad para que duré más el tiempo.

Aunque, podemos hablar de una pandilla creo importante advertir que esa palabra nos puede reducir a un grupo de delincuentes y de eso no se trata, la cinta brilla cuando están juntos, las escenas de baile son hermosas y de eso va la propuesta de emoción y de sentimientos que van creciendo a pesar de las falencias económicas, hay felicidad y orgullo de quienes son.  

El protagonista es Ulises (Juan Daniel García Treviño) un joven de 17 años que debe cambiar de vida por un malentendido de vida o muerte, así que su futuro está en los Estados Unidos, reitero por supervivencia y como espectadores nos comenzamos a preguntar ¿si él sin sus amigos puede seguir siendo él? ¿Qué tan lejano no solo en distancia es el modo de vida en otro país?

Es decir, tenemos claro lo difícil que es vivir en otro país con otro idioma, pero también las oportunidades que puede representar y más para un joven como en este caso. Pero, una cosa es luchar por irse a construir un nuevo futuro y otra muy distinta salir corriendo, con lo que se pueda cargar en las manos. 

‘Ya no estoy aquí’es auténtica, personal, se aleja de fórmulas y nos supera en cuanto a las expectativas que podamos tener. Y al final podremos comprender la belleza de este título que parece no tener sentido ‘Ya no estoy aquí’.

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