Unos referentes para pensar nuestra labor periodística

06/08/2015 - 13:44

Arminio del Cristo.jpg

El profesor Germán Rey escribió un texto que  título: 'Medios de Comunicación y democracia', en el cual manifiesta  lo siguiente: "La libertad de información, el periodismo crítico, la noticia para el ciudadano (y no la manipulación del ciudadano a través de la noticia, en provecho del poder) constituyen hoy,  como lo dice Paolo Flores D'Arcias, 'una excepción a la normalidad...Toda forma de arcanna imperri, de las más clásica ( y casi siempre invocada equivocadamente) razón de Estado, a la opacidad cotidiana que la factura burocrática opone a los derechos de los ciudadanos".

Este principio rector debería estar en la agenda de los periodistas y de los medios de información en Colombia. Y no estar al servicio de las castas hegemónicas que manejan este país. Una nación que padece el síndrome del olvido, y supuesta mente es el país más feliz del mundo, no  pudo cumplir con uno de los objetivos del milenio: Erradicar la pobreza y el hambre. (Colombia paso raspando y la dirigencia está feliz, porque pasaron raspando, que dignidad). No hay que remitirse al África, para ver la inanición,  en la Guajira colombiana los niños mueren de hambre y el agua potable es escasa para estos pobladores; y que decir de los pueblos indígenas que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta.

Ciertos  periodistas y medios genuflexos al poder meten al país en temas extremadamente  cursis y faranduleros, como por ejemplo: el hijo del presidente Santos le dio la mano a su tío Francisco y parece que hicieron las paces. Qué se esperaba con esto, que   el país se conmoviera y se postrara ante "semejante noticia"; esto no sólo fue un suceso social sino político.

De igual forma, los dos noticieros de televisión que cubren  y desinforman al país, hace rato cayeron en el sensacionalismo y amarillismo y  sólo registran atracos, asesinatos, choques, accidentes automovilísticos, borrachos en la vía, linchamientos a jóvenes por parte de la comunidad y el neopopulismo del Santo inaugurando carretera de doble vía y la de su vicepresidente que está hambriento de poder presidencial. ¿ Estas serán las verdaderas noticias que produce el país? ¿Son los verdaderos problemas del pueblo colombiano?

Nos seguimos preguntando: ¿Qué pasa con el susodicho equilibrio de poderes? ¿ O esto es una monstruosidad jurídica? ¿Tienen los abogados y la sociedad civil una verdadera representación en este equilibrio de poderes? ¿Dónde quedó el caso de las tierras que los paramilitares le vendieron al Magistrado Pretelt Chaljub y a su esposa? ¿En qué ha parado el caso de los periodistas Ricardo Calderón y Gonzalo Guillen?  ¿Qué ha pasado con las investigaciones que se le siguen al  señor Álvaro Uribe Vélez?

Otro tema que debe inquietar a todos los periodistas es la adoración a esa entelequia llamada objetividad y neutralidad. Por eso me di la tarea de volver a leer el texto 'Democracia y Medios de Comunicación en Colombia' del sociólogo Carlos Uribe Celis, en cual  señala: "Como lo hemos propuesto en otro lugar no es realista postular que la objetividad o la neutralidad en la transmisión de los hechos noticiosos puedan convertirse en una exigencia del periodismo en una democracia. Más probable es que sea esta una norma idealista que es usada ideológicamente para manipular la ilusión de que algunos se atienen a ello. La parcialidad no reside solamente en la presentación de la noticia  sino también en la selección de la misma, en su ordenamiento, en su jerarquización, en el sistema de relaciones de unas noticias con otras, lo cual es susceptible de disposición arbitraria o interesada. No es primariamente  neutralidad lo que debe reclamarse en una democracia sino posibilidad de diversidad, igualdad de oportunidades para una información plural, para el aparecimiento de distintos puntos de vista. Lo inadmisible es, entonces, que cuando la información pertenece a un agente monopólico (de izquierda, de derecha o de la convicción que fuere) se crea o se haga creer que el producto es objetivo y neutral y por tanto adecuado a los ideales democráticos".

A lo anterior  hay que agregarle la mal llamada imparcialidad de la que tanto se ufanan los noticieros radiales, televisivos y los periódicos de circulación nacional.

Estos apartes se deben tener en cuenta porque nos permiten tener una mejor aproximación a la reflexión y a la construcción discursiva. Se requiere porque el país está inmerso en una crisis: crisis social, crisis política, crisis de la democracia, crisis institucional y el papel de los medios también está en crisis. Un autoexamen o una autoevaluación le vendrían bien a todos estos medios de información, porque estos mismos son los que están cubriendo el proceso de paz y ¿cómo será su papel en el postconflicto?

Medios de comunicación y democracia un tema que sigue siendo no solo de la academia sino para un país que quiere dejar la violencia y estar acorde con el postconflicto que puede durar más de una década, y este tema,  sirve para analizarnos como medio y periodistas. Me uno al llamado del padre Francisco de Roux: "Deponer la desconfianza: Escucharnos".

____________________________________________________________________________

Este es un espacio de opinión que trata diversas temáticas. Las expresiones de los autores  son responsabilidad exclusiva de estos; los espacios destinados a este fin por LAUD 90.4 FM ESTÉREO no reflejan la opinión o posición de la emisora.

Share this