Unas notas en tonalidad menor

12/07/2015 - 09:47

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Voy a realizar un diagnóstico: Palabra que suelen utilizar los entendidos de las administraciones modernas para tratar de entender lo que han sido nuestros reyes vallenatos, ahora que está de moda por tener el reconocimiento de pertenecer al Patrimonio Cultural Imaterial de la Humanidad. De igual forma es un llamado de emergencia para salvar las raíces de la música. También se habla de la perdida de difusión de la música tradicional por la fuerte comercialización que existe en el país. 

Si uno empieza por Alejandro Durán Díaz hay que decir que no fue el mejor ejecutante del acordeón, pero sí el pionero de un Festival que día a día fue cobrando una dimensión sinigual. Él empezó a darle la grandeza histórica y es  considerado un verdadero cantautor.

De allí en adelante desfilaron acordeoneros que fueron aportándole  a ese encuentro, su creatividad y talento musical para seguir impulsando este encuentro de acordeoneros. En sus inicios el Festival carecía de la infraestructura que hoy exhibe; y que sus fundadores nunca se imaginaron hasta donde podía llegar esta reunión musical que se ha convertido en el emblema de nuestra cultura nacional.

Tenemos que seguir mencionando a los gestores de esta cruzada rítmica: Nicolás Elías Mendoza, (q.e.p.d.) músico que se fortaleció en ese hábitat hasta lograr un pleno reconocimiento en el mundo vallenato; el gran Calixto Ochoa, (q.e.p.d.) compositor por excelencia y representante de la tonalidad menor,  acordeonero versátil; Alberto Pacheco Balmaceda, un gran maestro del acordeón, de gran aceptación y que a partir de su toque hizo entender que la música vallenata podía tener reconocimiento nacional.

El gran Miguel López, el maestro de la nota clásica. Luis Enrique Martínez: tuvo la particularidad y el talento para descubrir las tonalidades, armonías, ritmos; con él se acabó el sonsonete y el toque monorrítmico. Notas más sonoras, alegres brillantes. Con este acordeonero el toque del acordeón entro a la modernidad.

Alfredo de Jesús Gutiérrez Vital, único cuando interpreta el buen vallenato. Por algo ha sido tres veces rey de la Leyenda Vallenata (1974-1978-1986). Julio de la Ossa, (q.e.p.d.) uno de los mejores músicos que ha tenido el departamento de Sucre; Freddy Sierra, único para tocar el porro en acordeón y diestro para el paseo, puya, son y merengue.

Este mismo recorrido nos obliga a detenernos en Nafer Santiago Durán Díaz, el creador de grandes melodías en la música vallenata y es el rey de la tonalidad menor ¡todo un espectáculo!  A su lado, un juglar llamado Chema Ramos, quien tiene una nota melodiosa, rica, típica, y conserva el estilo y la escuela de Luis Enrique Martínez.

Elberto López: tuvo su gran momento, hay que reconocérselo. Chiche Martínez, hubiera sido el reemplazo de Colacho Mendoza, tenía los máximos atributos. Julio Rojas, buen músico; Orangel Maestre, particularmente creo que le faltó suerte y el destino musical no lo acompañó. Egidio Cuadrado, estuvo un tiempo en el anonimato, hasta que apareció el mediático de Carlos Vives.

Alberto Villa, tuvo el estilo de Colacho, de Emiliano Zuleta Díaz y Luis Enrique. Álvaro López uno de los mejores acordeoneros en la actualidad vallenata. Alberto Rada, insistió durante trece años en coronarse rey de la leyenda vallenata y lo logró; también tiene el mérito de ser un buen compositor.

Juan David Herrera, José María Ramos (Chemita), Álvaro Meza, Luchito Daza, Navin López, Beto Jamaica, Juan Carlos Granados. Harold Rivera, y muchos reyes vallenatos en la categoría infantil, juvenil, aficionado, canción inédita y piquería, podrían contar con mayor suerte si la Fundación de la Leyenda Vallenata los apoyara para que realizaran uno o dos trabajos, y así poder demostrar porque son reyes del Festival. Esta fundación vallenata desde el punto de vista del mercadeo podría montar sus propios estudios de grabación, y realizar producciones con estos músicos que se convierten en lo más granado del Festival vallenato.

Este Festival vallenato y los demás que se realizan en el país, ahora tienen el compromiso de seguir realizándolos  con mucho compromiso cultural y así  preservar esta música que tiende a desaparecer por la crisis que está pasando; los mal llamados ‘nueva ola’ no graban ni el son, paseo, merengue, mucho menos la puya.

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Este es un espacio de opinión que trata diversas temáticas. Las expresiones de los autores  son responsabilidad exclusiva de estos; los espacios destinados a este fin por LAUD 90.4 FM ESTÉREO no reflejan la opinión o posición de la emisora. 

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Mismo ritmo ... Comentario de 'Anónimo'

Es un gusto saber de usted, luego de tanto tiempo de mi epoca cuando escuchaba el programa radial de los domingos. El tiempo no ha pasado para concluir sus optimos puntos de vista con la realidad. Encontre lo que buscaba mintras leia, aunque fuese el ultimo renglon, el vallenato no es un mono ritmo carnavalesco o de algarabia, que solo habla del doble sentido de la infidelidad o de dar "palo". A la distancia anhelo escuchar canciones viejas, pero las estaciones radiales son presa facil del comercio musicalizado y son exponentes de un tipo de vallenato que se puede comparar casi con la estridencia de un rock metalico, cuando se espera escuchar canciones o melodias que masajeen los oidos y los recuerdos... Seguro que usted eso ya lo ha hablado, que el vallenato agoniza en manos del comercio que da todo al mas popular y no al mas armonioso. Es una lastima que este premio llegue justo cuando menos lo merece, los nuevos exponentes deberian abrir su propio ritmo extra "alegre" y llamarlo diferente a vallenato. S