Una nota en Tonalidad Mayor para hablar de lo moderno en Aníbal Velásquez

06/19/2017 - 16:28

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Tercera entrega.

“La radio es existencial en la medida en que es como la vida, refleja la rutina del diario devenir en su 'rutina narrativa de historias’ para contarnos lo que ha pasado en nuestro entorno ( la información ), en la medida en que promueve los relatos para construir las mitologías populares ( esas historias que pasaran de boca en boca, la palabra que corre de boca en boca convoca), en la medida en que suministra diversas del habla nacidas desde la práctica y la inventiva popular; en la medida en que comunica desde el humor y la ironía propias de la conversación del café, en la medida en que imagina poesía cotidiana y paisaje sonoro; en la medida que produce sentimentalidad al estilo de la música popular"  (Rincón, 2006. 156, 157).

De este medio de información se valió Aníbal Velásquez para la promoción discográfica y  le va a colaborar en la socialización de sus productos musicales. Eso sí, sin pagar un solo peso por la difusión de su música. Ni creo que los locutores de la época y los directores de emisoras le hayan solicitado incluirlos en su nómina. Cero payola. La grandeza de esa radio tiene que ver con el reconocimiento al músico de la era moderna.

En 1952 en el sello discográfico 'Eva' graban un Larga Duración donde aparecieron los temas 'La Casa en el Aire', 'La Gallina', 'El Alcatraz', 'El cometa'. La agrupación musical pasó a llamarse 'Los Vallenatos del Magdalena', nombre que los puristas de la época y los nacientes folcloristas ortodoxos vieron con malos ojos.

Aníbal y Juan Velásquez grabaron con los hermanos Román hasta el año de 1955 un total de 10 discos de larga duración.

A raíz del fallecimiento de Roberto Román, y teniendo ya su estilo bien depurado, organiza su propio conjunto, en el cual canta por primera vez y la voz de Carlos Román sigue teniendo importancia en su trabajo musical; para él, era la mejor voz de la música vallenata. Algunos temas musicales fueron grabados por Carlos Román, como 'La Cachiporra', 'El desfile', 'Nada', Wellcome, Very very well', un rock de la época. El acierto histórico que encontramos aquí fue la participación de Sofronin Martínez tocando la guitarra.

Más datos: el primer trabajo musical que el rey de la guaracha canta, fue el que se tituló, '12 Boleros al estilo Velásquez’, y luego van aparecerán 'Rondando tu esquina', 'Por casada' de su hermano José Velásquez, en el sello 'Discos Tropical'.

Muchos coleccionistas, analistas y conocedores afirman que allí arrancó su carrera profesional que se fue convirtiendo en una carrera de ascenso vertiginoso hasta este siglo XXI.

Aníbal, es uno de los músicos  que empieza a introducir elementos innovadores y pertenecientes a la tecnología de la época. Una modernidad musical con el cencerro, trombón, guitarra eléctrica, bajo eléctrico, la quijada de burro, trenzas de checas, la caja con parche de placas de rayos X,  caja luminosa con focos de colores y guacharaca metálica.

Sin proponérselo el mago del acordeón impone la idea innovadora de lo que debe ser un conjunto moderno y arraigar esa variedad musical en el gusto, no sólo de los barranquilleros, sino que  es aceptada en lo regional y en el gusto nacional.

Para esos tiempos fue un icono a quien se imitó, se copió, creador de éxitos nacionales. El mercado musical va vivir una dinámica musical más que interesante, ya que las otras casas disqueras se vieron en la imperiosa necesidad de montarle competencia a este genio de la música popular en Colombia.

En ese papel de compositor pueden existir variadas posiciones sobre sus creaciones. Pero lo cierto es que su propuesta sigue allí, así sus letras no sean un dechado de virtudes con la poesía refinada; puede ser un tema a trabajar en la posteridad. En el trabajo de Roberto Montes y Fausto Pérez Villarreal se  señala que la primera composición creada por el cantautor fue 'Gladys'. 

En su carrera ascendente siguió componiendo, pero hago la aclaración, que la mayoría de sus éxitos pertenecen a su hermano José Velásquez. Sus composiciones exitosas fueron 'Caracoles de Colores', 'El perro zapato blanco', 'Las delgaditas', quien lo creyera, compuso una puya titulada 'Agüita de Panela'.

Otros temas con reconocimiento en el mundo bailable fueron: 'La brujita de (Moisés Coronado), 'El turco perro) de (Hilario Angarita), 'El desfile' de (Carlos Román), 'La Cachiporra' es un tema de Carlos Román con la música de Aníbal Velásquez, 'La negra Celina', de (Cristóbal Pérez). Le grabó dos boleros en estilo de danzón al puertorriqueño Rafael Hernández Marín: 'Ahora seremos felices' y 'Capullito de alelí'.

Y qué decir del tema Dominique-Dominique. Se pudo pensar por esos tiempos que  había que excomulgar a Aníbal porque se atrevió a coger una canción de las monjas de la Orden de Predicadores (Dominicos) que la habían compuesto para dedicársela a Santo Domingo de Guzmán quien fue el fundador de la citada Orden.

En 1963 fue todo un éxito comercial y se dice que la versión original está compuesta e interpretada en francés pero que también fue grabada en inglés y español. En esta parte sí debemos detenernos porque el brujo de la acordeón la grabó en guaracha y no solamente cambió el ritmo y el deje que traía sino que revolucionó las entrañas de la Orden de las Monjas.

Y las puso a pensar, que si bien no estaban las siete estrofas de la canción, el solo estribillo les iba a producir más de lo que ellas habían podido imaginar con la dedicación a Santo Domingo.

Se repite el coro un par de veces y eso fue más que suficiente para que las verbenas populares, carnavales, fiestas patronales, reinados del pueblo y la misma Iglesia lo cantara y los bailara en sus coca colas bailables, el bazar de la Acción Comunal, el baile de los colegios y en las excursiones de la época y demás actividades sociales.

Ese tema más moderno no podía ser. Desafió a la curia, se atrevió a romper con el paradigma de los cantos de la feligresía católica. Lo  transformó en una guaracha caliente, bailable y provocador para la época y volvió a romper paradigmas en una sociedad bañada por un confesionalismo: perdonar, pecar, confesarse y redimir los pecados a partir de un  padre nuestro, yo pecador y el credo.

Y Aníbal con este tema creo que redimió todos sus pecados y  puso a toda esa población católica a beber, festejar en carnavales y fin de año.

La música sacra perdió su sacralidad y pasó a ser un tema más del folclor colombiano, del país y del gran Caribe. No sé si se lo bailaron en Europa o llegó a las manos del papa o sirvió para realizar una homilía  o para incluirse en una encíclica. Desconozco todo eso, pero lo cierto es que el país se gozó y se sigue gozando el ‘Dominique’.

Este aporte a la modernidad musical vino a darle más vida a lo que estaba haciendo y habían hecho los Corraleros de Majagual.

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