Trabajar la lectoescritura desde los talleres resulta rentable

03/18/2019 - 10:36

Arminio del Cristo.jpg

Leer y escribir siguen siendo prácticas necesarias en la pedagogía moderna y todavía más al interior de las  instituciones educativas o centros universitarios.

A través de la lectoescritura se produce conocimiento y un saber diverso que es lo que en última instancia necesitan los jóvenes de hoy.

Escribir y leer en el salón de clases o en un taller no solo requiere de un método. Es todo un compendio de saberes. Un conocimiento que produce el propio sujeto (estudiante).  Aclarando que nunca se va a producir solo sino en una interacción con otros y en un contexto específico el cual producirá un producto académico.

Y aclarando aún más el concepto de taller,  nos remitimos al documento del Grupo de Epistemología de la Facultad de Ciencias de la Pontificia Javeriana, quien manifiesta: "a grandes rasgos se debe entender por taller un ambiente educativo en el cual la interacción con el conocimiento es también interactiva e intersubjetiva entre los participantes, de tal manera que genere procesos individuales y grupales y que permita socializar los individuales de cada uno de los participantes. El taller no puede confundirse con la guía que completan por escrito los participantes o con el instructivo que les sugiere actividades, preguntas o tareas. Hacer un taller es vivir una experiencia, no escribir un documento".

Y volviendo al tema que nos concierne, la producción puede surgir de una lectura individual o un escrito de ciencia ficción desde el punto de vista literario. O analizar qué es la ficción y la manera como se concibió el escrito.

¿Se podría pensar si esta rigurosidad y reflexión  siempre está presente en la clase o en el taller? ¿Qué interesa más la evaluación o la calificación que la propia reflexión que interpela desde el mismo conocimiento?

Retomando esa aclaración de que el taller no puede 'confundirse con la guía' nos lleva a ese principio que tanto nos ha costado estudiar cómo es esa  relación entre teoría/práctica. Que sin lugar a dudas, se da por fuera y por dentro de esa aula de clases que a veces da la sensación de tener un hermetismo total.

Trabajar en taller no es tener una mirada unidireccional de esa teoría y la práctica: donde esta última no sea producto de la primera sin el debido proceso que se da para producir conocimiento.

No se define primero qué es periodismo o comunicación social, para después escribir sobre periodismo o realizar notas periodísticas. Una primera experiencia que se vive en esos talleres es un silencio previo, el que nos permite ahondar y darle cabida a la subjetividad para producir un resultado. Pero eso sí, después de haber leído, indagado y observado.

Después de todo este procesos surgirán las observaciones, el análisis crítico, las observaciones sobre el trabajo de campo, el análisis externo a lo producido para poder recuperar cada una de las experiencias que permitieron la elaboración de ese producto, los cuales pueden ser lingüísticos, poéticos, literarios, temáticos, contexto, argumento y  podrá hablar quien participó o de los que participaron de la producción literaria.

El profesor Gustavo Bombini, doctor en Letras y profesor de las Universidades de Buenos Aires y Nacional de San Martín ha señalado que "la enseñanza ha sido asociada a la obligación, a una lista de textos de programas, a la realización de una tareas fatigosas y aburridas, mientras que la promoción de lectura se asocia a una experiencia de libertad y placer, con lecturas elegidas, en algunos casos por los propios lectores. Sabemos que muchos profesores hacen de la lectura (y de la escritura) en el aula una experiencia placentera y demuestran que no toda actividad que se hace a partir de un texto literario en el ámbito escolar ha de ser necesariamente tediosa".

La escritura puede ser placentera para algunos, pero para otros es vista como una dificultad. ¿Por qué será? ¿Por lo que esta exige desde la ortografía, puntuación, concordancia o ideas principales y secundarias en cada párrafo? O ¿Por los componentes de una oración? O ¿Por Las categorías gramaticales?, O ¿Por el sujeto simple, sujeto compuesto o sujeto complejo? ¿Por Los complementos? y todavía más, ¿Por las preposiciones, conjunciones, interjecciones o del manejo del tiempo verbal en las oraciones?

¿Será que la escritura, la redacción y la lectura se pueden acercar al temible Baldor?

¿Sí podría ser un inconveniente para los  escritores, tallerista o para los viejos y nuevos comunicadores sociales o profesionales de otras ramas del saber?

¿Cuántas notas, escritos y ensayos alcanzarán a escribir un estudiante de comunicación social en 10 semestres; un administrador de empresa o un médico? Todos ellos salen con deficiencias morfológicas, sintaxis, concisión y brevedad.

Y una última que nos pone los pelos de punta es el 'arte de preguntar'. El escritor Mario Benedetti, nos aporta una acertada reflexión: "cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas".

Catalina y Natalia Zuleta nos indican que "el propósito de la pregunta en el acto creativo, más que conseguir prontas y únicas respuestas, es dar valor a la incertidumbre y abrir la puerta para la generación de nuevas ideas y visiones".

Hoy más que nunca las instituciones educativas deben repensar no solo el aula de clases, talleres y la misma lúdica, sino que se necesita con urgencia que el país vuelva por ese viejo foro de volver a escribir y a leer en voz alta.

La Nación lo requiere en estos tiempos de simulación, mentiras, tergiversaciones y manipulaciones mediáticas.

___________________________________________________________________________________________

 

Este es un espacio de opinión que trata diversas temáticas. Las expresiones de los autores  son responsabilidad exclusiva de estos; los espacios destinados a este fin por LAUD 90.4 FM ESTÉREO no reflejan la opinión o posición de la emisora.

Share this