Soy un Sugar Daddy

07/08/2019 - 06:14

ANDRES VALLEJO RAMIREZ.JPG

Soy un ‘Sugar Daddy’, pero uno muy malo.

Para quién no lo sabe un ‘Sugar Daddy’ es un hombre mayor de 40 años que apadrina una joven mayor de 18 años a cambio de sexo.

Antes de evidenciar que soy un viejo verde, quiero decirles que no tenía la menor idea de que era esto, hasta que vi a una amiga en una embarcación en vestido de baño compartiendo su felicidad en redes sociales. Ella me explicó que una de sus amigas salía con un viejo con plata.

Lo simpático – pero sobre todo triste – es cuando la realidad te golpea sin piedad, fue cuando pensé en que yo merecía una ‘Sugar Momma’, pero mi sobre peso y sobre todo mi edad, me daría para salir con una dulce viejecita, preferiblemente ciega.

Luego reunido con un grupo de jóvenes, estudiantes de 16 a 20 años, les explicaba cómo escribir una noticia. Al ver lo aburridas que estaban con la actividad, las invité a leer el sitio web de Actualidad Panamericana, portal que por supuesto no conocían.

Con lo que tenían a la mano les pedí escribir una noticia falsa. Sus caras de perdición cada segundo empeoraba hasta la desesperación. Sin embargo, todo cambió cuando imaginamos que yo era su ‘Sugar Daddy’ y ahí la realidad me volvió a golpear.

Y es que de ‘Sugar’ lo único que tengo es la edad y para no quedar tan mal con ustedes digamos que el deseo, de resto soy un fracaso para esta nueva práctica. Soy incapaz de sorprender a unas jovencitas, pues para mí el mejor restaurante de la ciudad es ‘Crepes and Waffles’ y allí solo voy en fechas especiales.

Y es que un padrino sexual no puede llevar a sus protegidas en TransMilenio o SITP, llevarlas a comer el combo del día en MacDonald’s y ojalá con tapitas, además les pediría un poco de ayuda: tienes dos mil para no cambiar el billete.  

Martes y miércoles para cine y les preguntaría si tienen la tarjeta ‘Cineco’ o si conocen a alguien que nos la pueda prestar, películas en casa al igual que comida y salir al parque a caminar porque en un bar no se puede hablar con tanto ruido.

Antes esta cruda radiografía de un cuarentón que sigue usando camisetas, no sabe manejar, nunca viaja, no sabe cómo elegir un vino, que ‘Tostao’ le parece un poco costoso, no va un concierto si no es gratis y duda que pueda aspirar a tener una pensión. Ellas vieron allí la noticia, algo así:

“Bogotanas universitarias desesperadas por poca estabilidad de hombres maduros. Ana María joven de 18 años esta pensando en no volver a usar ‘Tinder’, ya que los adultos contemporáneos le sugieren usar el transporte público, a pesar de no ser peñalosistas y en caso de pagar carro la mayoría usa Uber Pool o Lite en Beat.Cansadas de comer en cocheros están tan aburridas que no descartan con salir con hombres de la misma edad y colaborar para la cuenta”.

Con orgullo aparente les digo que no soy un ‘Sugar Daddy’, pero más allá de mis principios, es que no estoy en condiciones económicas para hacerlo. Pobre juventud que se vende por dinero y pobres viejos que no tienen con qué.  

___________________________________________________________________________________________

 

Este es un espacio de opinión que trata diversas temáticas. Las expresiones de los autores  son responsabilidad exclusiva de estos; los espacios destinados a este fin por LAUD 90.4 FM ESTÉREO no reflejan la opinión o posición de la emisora.

Share this