Las mujeres y su protagonismo en el Vallenato

09/21/2014 - 15:34

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Las mujeres y su protagonismo en el Vallenato.

Las mujeres son y seguirán siendo protagónicas  del ritmo musical llamado Vallenato. Primero, porque existen un sinnúmero de composiciones dedicadas a ellas. Segundo, por ser grandes  intérpretes de los aires musicales que encierran este folclor. Tercero por ser centro de atención en el Festival de la Leyenda Vallenata. Allí demuestran su talento en el toque del acordeón, la caja y la guacharaca.

“Rosa Angelina”, debe seguir en un rincón del mundo destrozando corazones; además, comparada con el sol para que su belleza irradiara más amor. “Isabel Cristina”, no estaba en el aserrío y tampoco a orillas del río Badillo para que la enamoraran. “Matilde Elina”, caminaba saramulla por la sabana para que ésta sonriera a su paso. En esta “Tierra de cantores”, sólo queda la tumba gélida de “Alicia Adorada”, la misma que obligó a Juancho Polo, para que le reclamara a ese dios que no tiene amigos en la tierra. El carro con placas “039”, el que arrolló a más de un amor, nadie lo encontró; el mismo que se llevó a Irene Rojas, en el puesto de atrás, para protagonizar unas de las primeras fugas de amor.

De la bella “Cristina Isabel”, los pobladores del Sinú dicen que su sonrisa se convirtió en el vuelo de una mariposa, en un “Jardín de Fundación”. “Berta Caldera”, se quedó en la Sierra y nunca se condolió del amor de Bienvenido y, lo peor de todo, es que no la pudo olvidar. “Marily”, que era tan buena y todo el mundo la quería, murió con el “Corazón Martirizado”; nunca quiso esa mano de amigo y sólo quiso volver a los “Tiempos de la Cometa”.

La vieja Carmen Díaz, partió a reunirse con los razoneros que están en el cielo y, de buenas porque se encontró con Carlos Huertas y escucharon los cuentos narrados por la Vieja Sara. Consuelo, estuvo atenta a la Vieja Gabriela y compartió con la polémica Juana Arias, la misma que nunca comprendió a Eros y Thanatos, cuando su sobrina la dejó sola por irse con un chofer de plaza pública. Estas mismas mujeres recordaron  a la tramposa de “Agustinita”, la que se le olvido pagarle a Juan Manuel Muegues.

“Juana Bautista”, toda quejumbrosa, lamentó el hecho de que  Alejo, se hubiera llevado a María, sin que ella lo pudiera ver. También recordaba, cuando “Sierva María” llegó a Montería acompañada de “Marlene”, quien seguía empecinada en esperar el Toche que le había prometido su Juancho Polo.

Un trío de amigas conversadoras no podían faltar en este viaje musical: “Evangelina”, “Amalia Vergara” y “Rosa María”, las tres se sorprendieron, porque Andrés Landero, quedó loco de amor con las “Miradas de Magali”  y se asombraron por la astucia y la perversidad de “Marianita” para enamorar a los hombres. Ellas mismas cuestionaron al primer rey vallenato y, le dieron rienda suelta a la propuesta indecente, que éste le propuso a “Fidelina”, para que se volaran bien entrada la noche. No entendían como un hombre que daba la sensación de no matar una mosca saliera con semejante despropósito.

Todas estas mujeres están en la memoria de un pueblo que las canta y las admira como mujeres. Estos nombres sobrios y respetados, fueron grandes composiciones que se grabaron y se entonaron por todo el país.  Todavía hoy, sirven para bautizar a las mujeres de la región Caribe y del país.

Puedo formar una galería histórica con los nombres que he mencionado. Por eso quiero dejar el registro de otras mujeres que han sido protagonistas en el mundo vallenato: “Myriam”, “Diana”, “Martha”, “Rosalbita”, “Mercedes”, “Zunilda”, “Rosita”, “Carmen Toña”, “Cristina”, “Carmencita”, “Yolanda”, “Evangelina”.

Sin lugar a dudas todas son unas “Diosas Coronadas”, si alguien se pone en la tarea de escuchar cada uno de estos temas, estamos seguros que va a disfrutar de excelentes temas o, al menos, hay que hacer un ejercicio de recordar los autores de estas canciones que no pasaran de moda. Ahora, el artista o conjunto que quiera grabar una de estas canciones tendrá que buscar la forma de superar la versión original. Y dudo que lo hagan, con la crisis de intérpretes y de cantantes que tiene la música vallenata.

Estas mismas artemisas también han cumplido un papel fundamental en el canto y el toque del acordeón. Recordemos a: “las Musas del Vallenato”, en cabeza de la desaparecida Patricia Terán y Graciela Ceballos. “Las Diosas del Vallenato”, Adriana Lucia, Liliana García, la “Sirenas del Vallenato”, Indira de la Cruz, Madeleine Bolaños y las “Chicas del Vallenato”. “Las Divas del Vallenato”, con Esmeralda Orozco; Luz Mabel, Kissi Calderón, Mayra Arguelles, Ana Luisa Cotes, Jaidith Muegues y la siempre recordada India Meliyara, que sigue siendo un punto de referencia en nuestra música colombiana.

La participación de la mujer en el Festival de la Leyenda Vallenata, ha sido exitosa en el concurso de acordeoneros, así, un sector diga que el toque del acordeón es solo para hombres. Visto de esta manera, es una lectura oscurantista en pleno siglo XXI; ahí podemos recordar a Rita Fernández Padilla y Cecilia Meza y su agrupación “Las Universitarias”, invitadas especiales al primer Festival de la Leyenda en el año de 1968.

En el año de 1972, Jenny Cabello ocupó el segundo lugar en la categoría infantil; ese año se coronó Rey Luciano Poveda Olivella. Esta fecha es considerada como un paso trascendental de la mujer en el Festival.

En el año de 1985, Omar Geles, gana en la categoría Aficionada y, el segundo lugar, fue para la mujer nacida en (Plato) Magdalena, Maribel Cortina. Esta misma acordionera, vuelve a ocupar el segundo lugar en los festivales de 1986 y 1988.

En el año de 1986 Madeleine Bolaños llegó al segundo lugar. En 1997, el segundo lugar fue para la cordobesa Myriam Milena Anaya. Y así, seguimos registrando una serie de nombres que han figurado en los concursos delFestival. María Angélica Caballero del Banco (Magdalena), Yerlis Ávila, Katerin Marzal, oriundas de Villanueva (Guajira) y la vallenata Margarita Rosa Martínez y la niña Yeimi Arrieta Ramos Reina de la Leyenda en la categoría Infantil.

Una mención especial merece Victoria Suarez destacada y versátil para tocar la Guacharaca en los cuatros ritmos que exige el concurso vallenato. Homenajeada por la Fundación como la “Mejor Guacharaquera”, con el trofeo Pilonera Mayor, en el festival número 35  del año 2000. Ojalá, salgan muchas mujeres con este temple, porque este oficio necesita de muchas cajeras, cantantes, coristas, timbaleras, tecladistas y verseadoras.

Solo esperamos que estos concursos no excluyan al mundo femenino y, puedan estar cerca a ellas, para que puedan figurar con su talento y creatividad. Y así poder tener muchas reinas en el Festival de la Leyenda Vallenata en los concursos Profesionales, Aficionados, Juvenil, Infantil. De igual Forma, en la canción Inédita, Piqueria y en las Piloneras.

De esta forma, el Festival perdería esa visión machista que tiene al interior de la sociedad. Las mujeres día tras día, son más fuerte, participativas, con poder decisorio en la vida nacional en los aspectos cultural, político, económico, social y ambiental. A pesar de que siguen siendo matoneadas, excluidas, sin el verdadero espacio que ellas necesitan para mostrar sus capacidades y cualidades.

Particularmente rechazo, con toda la fuerza de mi voz, la poca participación que les dieron a nuestras mujeres en la “Comisión histórica del conflicto y sus víctimas”. Un desequilibrio de género más que evidente.

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