La Radio como memoria histórica cultural y política

08/13/2018 - 10:23

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Primera Entrega.

La historia de la radio en Colombia está matizada por una serie de hechos, que sin lugar a dudas, le dan una trascendencia en la historia del país y no puede estar ausente de los momentos que vive el país en los aspectos políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales.

Las lecturas, los libros y los escritos sobre este medio de información nos permiten un mejor entendimiento de lo que ella puede hacer al interior de nuestra sociedad.

En el país hemos tenido una radio emblemática como 'La Radiodifusora Nacional de Colombia' y ella como medio de difusión sí ha contado como han sido los días en este país, el cual no termina de padecer la violencia ejercida durante muchas décadas.

El banco  de datos de nuestra legendaria emisora guarda los discursos de Mariano Ospina Pérez, antes y después de que el caudillo Jorge Eliecer Gaitán fuera asesinado. Crimen derrotado por la impunidad y madre de la justicia en Colombia.

Este emisora se alimentó de las noticias que surgían del acontecer político, social, cultural  y religioso que producía el país. Y es Eduardo Santos quien funda la 'Emisora Nacional y vuelve a resucitar a la antigua HJN, ésta fue clausurada en el año de 1937.

Sería bueno recordar entre todos por qué se cerró esta estación radial, si los ánimos censuristas se habían calmados para esos tiempos. Los pioneros de este proyecto radial todavía se recuerdan: León de Greiff, Germán Arciniegas, Guillermo Abadía Morales y Otto de Greiff.

Pero como en Colombia nunca ha funcionado la meritocracia una vez que llega al poder, Laureano Gómez, los antiguos gestores son remplazados por cuotas burocráticas que se identificaban con el partido Conservador y las políticas de derecha del nuevo presidente.

 La radio de la década de los años 20 y 30 la que reunía a un grupo de ciudadanos para escuchar emisiones extranjeras se perdió y claudicó. También se perdieron esas emisiones radiales de las que muchos colombianos disfrutaron durante mucho tiempo porque era una radio realizada con pertenencia y pertinencia.

El General Gustavo Rojas Pinilla le puso a la Radiodifusora Nacional una vestimenta cargada con la tecnología de punta que los tiempos modernos reclamaban y, la presentó en varios países de la región. El acontecer del país llegaba más allá de nuestras fronteras como Perú, Brasil, Venezuela.

Pero los cambios de mando que han sido algo de mostrar nos ponen a vivir a partir del año de 1958, lo que se llamó el Frente Nacional (que desastre). 

Aquí la Radio Nacional volvió a pertenecer al Ministerio de Comunicaciones y para estos tiempos surgieron otros filántropos de la radio. Otros los denominaron los pensadores del momento: Manuel Zapata Olivella, Bernardo Romero Lozano, Fernando Agudelo.

Con ellos el bachillerato dejó de ser una ilusión y se transformó en algo que el país reclamaba. Con el paso de los días se volvió un taller del saber tan importante este ejercicio radial como el que realizó la Radio Sutatenza, pionera también de este tipo de escuela.

Todo esto nos hace pensar que dentro de esa tradición: la oralidad radial sirve para comunicar y para un mayor compromiso en la formación de ciudadanos críticos y, que puedan interpelar a este régimen y a muchos que nos quieren robar la democracia, la libertad y el estado social de derecho.

“La radio es, simultáneamente, construcción de imágenes sonoras, producción del ambiente auditivo de la vida y lugar legítimo de la participación más libre; está hecha desde la propia voz.

Eso es la radio, el medio que crea imágenes personales y colectivas sobre la realidad, que genera imaginación en vivo y en directo, que permite, que permite pensar que uno forma parte del dialogo colectivo. La radio ha sido un medio brillante en su potencial social, cultural y político”. (Asociación Mundial de Radios Comunitarias).

La radio ha conectado la Nación como territorio y ha producido una nueva sensibilidad; una sensibilidad de nuevos protocolos del sentimiento, de sonido popular en la expresión; una nueva imagen del pueblo, una nueva idea de la vida doméstica (Monsiváis 1977).

El uso de la radio para la educación popular en Latinoamérica surgió en 1947 y se dio simultáneamente en Colombia y Bolivia: en la primera se destaca la iniciativa del párroco de Sutatenza, Joaquín Salcedo, quien empezó con una elemental estación radiodifusora de corto alcance para llevar a los campesinos de la zona mensajes religiosos, que poco a poco, fueron incluyendo una intención alfabetizadora que tuvo gran acogida entre los receptores que poco tardaron en incluir en sus deseos de aprendizaje campos como la salud, el emprendimiento y la agricultura, instaurando así la entonces idea de la 'escuela radiofónica' con contenidos especializados en educación para los campesinos.

A manera de anécdota: la noche del 8 de diciembre de 1929 se pone en el aire la llamada HKD 1, La Voz de Barranquilla. Empero, desde hacía un mes antes la emisora estuvo haciendo pruebas.

Y esto se dice porque se difundió la especie de que el primero que "salió al aire" en Colombia fue 'Tócame el trigémino", del 'Trio Matamoros': pero sucede que, como se dijo, la emisora hizo pruebas anteriores y en cada una de ellas se hacían sonar distintas grabaciones de música clásica, otras de artistas consagrados, como Enrique Carruzo, Tita Rulfo, alguna estudiantinas de Centroamérica y duetos  mixtos, como el de Laura y Rodolfo. Así que es imposible saber cuál de ellos sonó primero en aquellas transmisiones de prueba. (Al Aire: época de oro de la radio en Barranquilla. 2014. Álvaro Ruiz Hernández).

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Este es un espacio de opinión que trata diversas temáticas. Las expresiones de los autores  son responsabilidad exclusiva de estos; los espacios destinados a este fin por LAUD 90.4 FM ESTÉREO no reflejan la opinión o posición de la emisora.

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