La música y su aproximación con la política y la ética

02/24/2019 - 21:32

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Dentro de los relatos de la mitología griega hay muchos que llaman la atención. Pero  lo que me atrajo fue la declaración de Museo, el hijo de Orfeo, cuando manifestaba: "cantar es el más dulce placer de los mortales". Y lo decía, tal vez,  porque en esos tiempos se afirmaba: 'la cultura griega, una cultura del placer'.

Orfeo fue un cantor mítico primero que Homero. Sostenía que allí radicaba el encanto de la vida. Desde la aparición de estos poetas cantores, el placer era visto como uno de los fundamentos de la vida cotidiana.

Había una triada que relacionaba el objeto, el motor y la meta. El arte era la razón de ser, y no sólo por el  arropamiento territorial que brindaba  Hélade, sino por lo que este producía desde el punto de vista del conocimiento y el filosofar.

Todos estos creadores, poeta y sofistas siempre creyeron, incluyendo a Homero, que la tarea de la 'dulce poesía' era deleitar a los oyentes. Pero el maestro Platón fue más allá y sostuvo:  "el único objetivo de varias profesiones griegas era procurar el placer". Hay que aclarar que Hélade es el espacio físico donde se  desarrolló la civilización Griega.

¿Por qué esta referencia? porque  muchas veces pensamos que no podemos vivir sin la música, que esta es la voz de muchas civilizaciones, y  que es aliento para sentir el pasado y  el presente.

 Aquellos que cantan y componen están haciendo una férrea labor de acompañar al mundo con  la palabra musicalizada. Territorios llenos de musicalidad y con mucha melodía para brindar a  cada instante.

Otro referente histórico en esta misma línea es Maquiavelo, quien no cantó ni compuso una obra musical. Pero si provocó un diálogo interminable con su propuesta sobre el papel de ‘la ética en la política". Sobre esta partitura se han escrito muchos conciertos músico-político en las ciencias sociales.

El arte, el placer, la cultura son tejidos teóricos que están presentes en la política, y como tal, son referentes para el ejercicio de la democracia, en lo que se ha denominado el arte de gobernar. "Así como la canción es el complemento para la música, la ética es el alma de la política".

De allí que la política pierda su horizonte. Se desnaturaliza y queda sin sentido. Miente, engaña, promete, habla con la falsedad y  pierde toda su razón. ¿Por qué a la política no se le mira con esa cultura del placer haciendo las cosas con transparencia, no engañando ni abrazando la corrupción y burlando la justicia? ¿Esos mismos acordes de alegría que nos produce la música por qué no los puede hacer la política? ¿O por qué no convertirnos en un Séneca?

Quien “vivió sobre todo para pensar, para reflexionar sobre la vida y los hombres en tiempos de crisis y decadencia, en beneficio de los mismos hombres, y lo hizo en todas las circunstancias: como hombre libre o como prisionero, como rico o como pobre, como servidor del poder o como simple ciudadano romano".

Todavía más: "se opuso siempre a la injusticia, al abuso del poder y de los poderosos y a la desigualdad entre los hombres, aunque sentía desprecio por los bárbaros, por los no grecorromanos. Tuvo una visión crítica de los más grandes dirigentes y conquistadores de la historia, como Alejandro Magno y Julio César, a quienes fustigó por su afán de acumular tierras y poder, en vez de buscar la sabiduría y la equidad"...

Siempre he pensado que este país no necesita de héroes ni de líderes y que el cantar de estos 'ilustres' en la política ha sido un fracaso total y siguen siendo  un desastre para este país.

Cuando están en campaña cantan y tratan de untarse de pueblo, ofreciendo  promesas que posteriormente no cumplen. Se codean con los artistas de la música popular, tocan guitarra, improvisan y hasta se convierten en diestros del balón y le sacan el mayor provecho a estos actos populista.

¿Por qué se ha perdido la verdad en Colombia? ¿Queda esa legión que todavía le apuesta a la verdad? Principio rector de la ciencia, educación, el saber, la democracia y de la investigación científica. La política de hoy no le apuesta a una línea programática sino a la seducción mentirosa.  Para no ir tan lejos recuerden la campaña pasada.

Ponen de por medio la ilusión y la falsa esperanza y juegan con las necesidades de una mayoría de colombianos que no pueden sobrevivir porque lo que ganan no les permite acceder a una buena educación, salud, entretenimiento y alimentación.

¿Qué es lo que desea este país? ¿Qué espera?  Que le sigan mintiendo con la retórica política, con discursos banales, sin argumentos y prometiendo lo que no tienen.  Son unos politiqueros que no cantan bien, ni se les oye bien porque están desafinados.

Así como la música en estos tiempos cuenta con más de una artista desafinado que no saben cantar, ni improvisar, ni frasear.  Que siempre van por fuera de la melodía, la política sí que tiene en abundancia este tipo de personajes

Mientras tanto ellos siguen montando sus fichas claves en los puestos estratégicos de la institucionalidad donde se maneja el poder y están buscando que un solo ministerio tenga el poder supremo para repartir a todas sus anchas esa mermelada que tanto repudian.

Pero ahora necesitan congelarla para mostrarla de otra manera y aprobar todos sus proyectos reaccionarios  donde le siguen dando prioridad a los que más tienen y al capital transnacional.

La pregunta oportuna sería ¿cuál es el sentido de pertinencia que puede existir entre la política, la ética y la música? ¿Los valores que se mueven en la música deben estar presentes en la política con la misma rigurosidad?

La ética se mira muchas veces por encima del hombro y no como algo que debe regir todos los destinos de la vida.

Entenderla como la plantea Fernando Savater en su libro 'Ética, política, ciudadanía', cuando escribe: "estos son los últimos valores en los cuales confluye la ética y la política y casi todos los esfuerzos: en tener una vida más alegre, digna, mejor, jugosa, en una palabra. Y en último término, los valores apuntan hacia ese fin. Ahora bien, la perspectiva de la ética y la de la política son diferentes. La ética es la actitud o la intención del individuo frente a sus obligaciones sociales, personales. La ética siempre está en nuestra manos individuales para actuar de forma moral, de forma ética".

Y deseo concluir este escrito con un epilogo del abogado y catedrático universitario, Julio César Henríquez Toro, cuando afirma, "La política tiene un sentido del arte, en cuanto y en tanto que los artistas tienen el potencial para convertir cualquiera cosa en algo que inspire, emocione y transforme a sus seguidores, como el más dulce placer de los mortales".

Ese placer debiera ser un regocijo cultural desde la política, pero bien hecho, con mucha fundamentación democrática y epistémica.

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Este es un espacio de opinión que trata diversas temáticas. Las expresiones de los autores  son responsabilidad exclusiva de estos; los espacios destinados a este fin por LAUD 90.4 FM ESTÉREO no reflejan la opinión o posición de la emisora.

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