Algunas consideraciones sobre la música vallenata y el Festival

12/28/2015 - 07:51

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Por lo menos hace unos 10 años que el periodista y amante al vallenato clásico, Enrique Santos Calderón, me propuso en un conversatorio sobre música vallenata que impulsáramos el Fram (Frente Antimerengue), todo porque el ritmo endemoniado de Wilfrido Vargas había inundado al país y se decía por parte de los 'pontífices' que la música de Francisco el hombre estaba agonizando.  

Lo cierto era  que los conjuntos vallenatos por esa época  y por ésta  tocan todavía el merengue vallenato dentro de esa cuadratura rítmica. Además, los modernos conjuntos no lo graban, como tampoco se premia en el Festival de la Leyenda Vallenata. 

Hoy no solo hay que reivindicar el FRAM sino buscar un consenso nacional con todos aquellos periodistas, investigadores, gestores culturales, sociólogos, antropólogos, folcloristas, filósofos, que estén dispuestos a trabajar por salvaguardar no sólo la música vallenata sino el festival vallenato. Suena como raro, atrevido, osado, pero creemos que este certamen necesita del análisis, la reflexión y  abrir un dialogo nacional que aporte elementos teóricos y administrativos que sirvan para ayudarle a salir de la encrucijada por la que pasa la música de caja, guacharaca y acordeón. 

En el 2016 llegamos al festival número 49, y quiero recordar a los lectores que hace una década publique en Lecturas Dominicales del diario el Tiempo, un escrito titulado, 'Tentaciones Comerciales', en el cual sugerí una serie de consideraciones para que se tuvieran en cuenta como aportes para el dialogo, como por ejemplo, el rescate del son, puya, merengue y paseo y en buen momento volví a solicitar a que se volviera a leer la columna ¿Qué se hizo el vallenato? de Enrique Santos Calderón.  

También mencionábamos  la declaración firmada por Luis Enrique Martínez, Julián Rojas, y Gabriel García Márquez, en el año de 1992, cuando quisieron dejar desierto el concurso de acordeoneros profesionales por la mala ejecución que hicieron del son y el paseo. Hubiera sido grato sentar ese precedente en un  festival que parece infalible. 

Igualmente veíamos con preocupación profunda que el vallenato estaba recorriendo un camino tortuoso, que los medios de información en vez de promulgar, comunicar, consultar e investigar sobre esta parte de nuestro folclor, lo que  hacían y hacen es confundir y desinformar a los oyentes ansiosos de conocer más sobre esta parte de nuestro pasado cultural en la música vallenata.

Se dice que la 'Fundación de la Leyenda Vallenata' es autónoma, y es un ente privado que recibe auxilios oficiales y privados. Por este hecho la ciudadanía debe tener conocimiento sobre los destinos de estos aportes. De igual forma, realizar después del festival una rendición de cuentas sobre los ingresos y egreso, como también dar a conocer los acuerdos que toma el ente regulador. 

Por eso nos preguntamos ¿O es que lo privado y lo autónomo no se puede fiscalizar? ¿O es que lo privado no permite ni siquiera una crítica o discusión? ¿O definitivamente también llegamos a la privatización y elitización del festival vallenato? 

Deseo terminar diciendo que la preocupación por esta música, por el festival y por los maestros no es una cantaleta, ni una necedad, mucho menos fastidiar a los 'pontífices' del vallenato. Lo cierto es que la Unesco me ha dado la razón y eso me tiene bastante feliz.

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Este es un espacio de opinión que trata diversas temáticas. Las expresiones de los autores  son responsabilidad exclusiva de estos; los espacios destinados a este fin por LAUD 90.4 FM ESTÉREO no reflejan la opinión o posición de la emisora. 

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