¿Quién ganó y quién perdió en las pasadas elecciones?

11/04/2015 - 05:54

Arminio del Cristo.jpg

¿Quiénes ganaron en las elecciones del 25 de octubre? ¿Ganaron las coaliciones? ¿Qué significan estas para la democracia? ¿Ganaron los programas políticos o las maquinarias  regionales?  ¿Volvió a ganar la mermelada? ¿Es válida una democracia  que se da el lujo de elegir candidatos presos en las cárceles colombianas?

Podría seguir formulando más interrogantes pero no quiero volverme fastidioso conmigo mismo ni con el que vaya a leer el  escrito. Por supuesto que los politiqueros y manzanillos  van a tener respuesta para  cada uno de estas inquietudes. Tampoco busco incomodar a los colegas que en muchas ocasiones caen en  lo superficial porque no acogen lo que periodistas y  académicos les  proponen para ahondar en el análisis y puedan realizar reflexiones complejas.

Otras veces posan como intelectuales de la política y creyéndose los líderes de la opinión pública en Colombia. Y que por llevar más de 20 años haciendo periodismo en radio, prensa y televisión están autorizados y son quienes creen tener la razón. No hay argumento político, cultural, social,  ni epistemológico que pueda tumbar sus posiciones y terquedades. Así funciona  el periodismo en Colombia.

Para que no me vayan a decir: señor periodista ese no es el tema propuesto, me centraré y diré que en Colombia se eligieron alcaldes, gobernadores, diputados, ediles y concejales, y la contienda electoral dejó, si se quiere, ganadores y perdedores. La coalición fue la estrategia de las componendas y la de los acuerdos politiqueros.

Los perdedores todavía no quieren aceptar que fueron derrotados. Las cantaletas y señalamientos esta vez no les funcionaron, ni volviéndose a poner la mano en el corazón, ni declarándose enemigos  de la paz. Mucho menos sirvió ir a la frontera a incendiar las relaciones colombo-venezolanas. Perdió en su patio Medellín, donde supuestamente jugaba de local; la alcaldía la ganó Federico Gutiérrez (independiente). Las encuestadoras se pifiaron porque daban como ganador al uribista Juan Carlos Vélez. La gobernación por su parte, la ganó Luis Pérez  (maquinaria del partido liberal). Álvaro Uribe perdió protagonismo ya no es la fuerza arrolladora de otros tiempos cuando el discurso guerrerista logró elegirlo y reelegirlo con el voto  de la 'Yidispolítica'.

Hay que recordar que los independientes ganaron en cuatro de las grandes capitales de Colombia, Medellín, Cali, Bucaramanga y Cartagena. El empresario Norman Maurice Armitage ganó en Cali; en Cartagena se decidieron por un Comunicador Social; en Bucaramanga un constructor acabó con la mal llamada hegemonía liberal; y en Medellín, un ingeniero civil. Un buen síntoma para la democracia. Esto demuestra que sí se puede hacer política sin los millones y los avales de los partidos que están tocando fondo.

Otros que no quieren reconocer su derrota son Jorge Enrique Robledo, Lucho Garzón, Gustavo Petro. La izquierda en Colombia tendrá que buscar acercamientos ideológicos a partir de las propuestas programáticas. Mirar dónde hay que hacer un trabajo más sólido, más participativo y organizado. La que "llevó del bulto" en Bogotá fue la Candidata del Polo Democrático, Clara López. La castigaron por la cercanía que tuvo con Samuel Moreno, por acercarse al progresismo y a esa izquierda que terminó apoyándola y querían seguir reinando en la burocracia izquierdista. 

De igual forma, cómo no admitir que el señor Gustavo Petro no es partidario de la organización, el funciona desde lo inorgánico; es, quizás, lo que más le critican. Pero no es la soberbia ni la pedantería, si no la falta que le hace pensar más en un frente amplio donde quepa la reflexión, participación y  permita construir un agenda política desde lo público. Como candidato para las presidenciales del 2018 está muy verde y no creo que cuaje con la hecatombe electoral que sufrió; menos todavía con una izquierda que no logra sintonizarse con lo que pasa al interior de sus organizaciones políticas.

Supuestamente el ganador fue Cambio Radical. Ahora hay que esperar cómo van actuar los barones y caciques del partido, mirar cómo administran la ganancia del domingo. No se les puede olvidar que este partido repartió avales por todo el país, sin detenerse a mirar las cualidades y el pasado político de cada uno de los candidatos a los cuales le dio el visto bueno. En Córdoba ganó la mermelada; en Valledupar, los mismos clanes  con sus empresas electorales; en la Guajira, ni qué decir. ¿Quién dio el aval allí? La mafia fue la reina en estos departamentos. 

Para tranquilidad de los lectores y de los colegas: en sus tiempos de descanso los invito a que lean o relean los libros: 'Por las sendas de El Ubérrimo', de Iván Cepeda y Alirio Uribe; 'Herederos del Mal, clanes, mafias y mermelada, congreso 2014-2018', de León Valencia y Ariel Ávila Martínez, y 'Los señores de la Guerra. De paramilitares, Mafiosos y Autodefensas en Colombia, de Gustavo Duncan'. Por favor, con respeto léanlos,  que no se queden en la mesa de noche o en el escritorio de la oficina, llenándose de polvo.

________________________________________________________________________________

Este es un espacio de opinión que trata diversas temáticas. Las expresiones de los autores  son responsabilidad exclusiva de estos; los espacios destinados a este fin por LAUD 90.4 FM ESTÉREO no reflejan la opinión o posición de la emisora.

Share this