¿Qué nos está informando la radio y la televisión colombiana?

07/20/2015 - 09:55

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En varios escritos publicado en esta página he sostenido que la mal llamada 'objetividad', 'neutralidad', 'imparcialidad' es un embeleco de los medios de información controlados por el capital financiero y dirigidos por unos señores que sí saben para que están al frente de esas cadenas, bien sea en radio o televisión.

He podido compartir un par de veces con los lectores lo que plantea el sociólogo, Carlos Uribe Celis, en su Libro: 'Democracia y Medios de Comunicación en Colombia',  cuando dice que "la parcialidad no reside solamente en la presentación de la noticia sino también en la en la selección de la misma, en su ordenamiento, en su jerarquización, en el sistema de relaciones de unas noticias con otras, lo cual es susceptible  de disposición arbitraria o interesada".

"Y no es primeramente neutralidad lo que debe reclamarse en una democracia sino posibilidad de diversidad, igualdad de oportunidades para una información plural, para el aparecimiento de distintos puntos de vista"; concluye el profesor Uribe Celis.

También he socializado el aporte del profesor German Rey, cuando nos invita a entender que "la libertad de información, el periodismo crítico, la noticia para el ciudadano (y no la manipulación del ciudadano a través de la noticia, en provecho del poder).

He vuelto a tratar el tema porque definitivamente lo que el país ve por esos noticieros de televisión (Caracol- RCN) es el craso sensacionalismo y amarillismo, el país visto desde la centralidad; y unos reporteros haciendo directos y pregrabados con noticias de peleas, atropellados, chuzados, asesinatos, colegialas peleando, robos espectaculares, estilo películas Hollywood. Una información cargada de la más pura sensiblería que no tiene ninguna posibilidad de ser vista como  un buen reportaje, crónica o una verdadera noticia tratada con argumento y contexto. 

Ellos,  los que están detrás del micrófono radial, también arman la parrilla de noticias desde Bogotá. Con el visto bueno del director del noticiero o de la directora nacional de noticias, ellos deciden  que va y que no va al aire. Aquí también se juntan los directores, editores de los dos noticieros nacionales de televisión que cubren al país y que también hacen su parrilla, pensando que el país  está en sus estudios, presentadores, teleprompter, en su publicidad aterradora, y en sus entretenimientos banales y cursis.

No señores, el país necesita ser informado con veracidad y que la noticia no sólo debe convertirse en el show del espectáculo informativo, sino ir más allá, saber del conflicto, de las desapariciones forzadas, de los procesos retenidos por la justicia contra ciertos personajes de la vida nacional. ¿En qué va la entrega de tierra a los despojados en este país? ¿los procesos contra el señor Uribe, como también darle la transparencia necesaria al caso del Procurador general? ¿Cómo se negocia en La Habana? ¿Es cierto que se negocia de espalda al pueblo colombiano? ¿En que quedó el reparto de la mermelada que se entregó al Congreso que legislará hasta el 2018? ¿Quiénes son los señores de la guerra? ¿Cómo es esa historia de ciertos periodista con los paramilitares? ¿Y están los periodista de este país preparados para cubrir el posconflicto?, ya que con el conflicto no han podido, pues sólo reseñan y presentan lo que el poder informativo cree que debe emitirse  con la anuencia del poder político-militar.

Hoy voy a citar al periodista Omar Rincón, porque hace rato leí una de sus columnas la cual salió publicada el día lunes 8 de febrero del 2012 cuyo título era: ¿Y si los noticieros fueran distintos?, de allí escogí unos párrafos que me parecen pertinentes presentarlos, porque se vuelven de actualidad y no han perdido vigencia.

-Que no caigan en el directo autómata que permite que la fuente diga lo que se le da la gana sin contrapreguntarle: ya es costumbre que los dueños del poder generen la noticia al momento del noticiero.

-Que no todo sea noticia, o mejor 'declaracionitis' de políticos poderosos, sino que haya más géneros, análisis y crónicas, y que en cada noticia importante se brinde diversos modos de comprensión.

-Que RCN deje su sensacionalismo: en los titulares del mediodía y del fin de semana, uno cuenta muerte al por mayor y violencia intrafamiliar infinita; esto crea pánico y se convierten hechos individuales en epidemia colectiva. ¿Será para evitar molestar al Gobierno?. Yo le agrego no sólo RCN, sino el otro canal es igualito, parece que estuvieran clonados.

-Que el periodismo ciudadano no sea eso del cazanoticias, que convierte al ciudadano en sapo o acusador de vecinos. Este periodismo es encontrar una agenda distinta, con alternativas.

-Que quienes presentan dejen de ser lectores de teleprompter y sean conductores de información y comprensión: se necesitan periodistas que piensen, no lectores que sonríen. Con razón, reina y modelo matan periodistas.

-Que se haga seguimiento de noticias importantes, con análisis, contexto y datos, para que los televidentes se sientan parte de las historias.

-Y que les metan país, eso significa hablar más allá de la política y de obedecer al Presidente; generar pensamiento sobre los grandes temas, conectar sociedad. Pero para meterle país hay que dejar de hacer noticias para el beneficio de grupos Ardila y Santo Domingo. El negocio de la información es pensar entre todos un país, no hacer solo buenos negocios para los dueños.

De esta manera quería volver a tocar este tema que  es álgido para nuestro pueblo colombiano. Y no sólo reclamar y protestar porque la novela de Diomedes Díaz, está por fuera de lo que él significó o no significó para el folclor colombiano. Unos medios que hacen y desasen con el ciudadano colombiano, sino vuelvan a ver el show que montaron con la detención de los luchadores populares en días pasados.

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Este es un espacio de opinión que trata diversas temáticas. Las expresiones de los autores  son responsabilidad exclusiva de estos; los espacios destinados a este fin por LAUD 90.4 FM ESTÉREO no reflejan la opinión o posición de la emisora.

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??? Comentario de 'Anónimo'

Entro a la página de Laud y me encuentro con esto. No deja claro su propósito en lo que escribe, solo se dedica a citar sin mas, le falta cohesión y aprender a escribir para la gente, no para los enredos de su cabeza. Y ojo con la ortografía, fíjese de nuevo en el título, revise bien el cuerpo del artículo, falta de tíldes, de comas y puntos. Un curso de redacción no le vendría nada mal. Juan Carlos Pinzón.