¿Por qué colados y patos en el TransMilleno?

05/15/2017 - 14:31

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Colado o colada es un adjetivo que denota y connota muchas definiciones en el diccionario de la lengua española. Es de uso común en el pueblo colombiano y se volvió una costumbre generalizada en nuestro medio no importando el estrato social.

En 'AsíHablamos.com, el diccionario latinoamericano, para poder entendernos': me encontré con una seria de acepciones con el termino colado, por ejemplo, en Argentina, colado, significa "persona que va a una fiesta sin ser invitado o que va a algún evento deportivo, artístico, etc., sin pagar la entrada". En Ecuador: "metido, metiche, entrometido, quaker (que es lo mismo que colado). En México “dícese de la persona que se mete en cualquier parte sin ser invitada” y por último está Venezuela que tiene dos acepciones: “el que llega sin invitación a un lugar o evento” y “el que se mete en una cola delante de alguien llegando después”.

No hay ninguna diferencia  con el uso que  le damos aquí en Colombia y el que se le da en los países mencionados. También es un 'adjetivo coloquial' (colado, a) “que está muy enamorado, ejemplo: esta chica esta colada por tu hermano y se usa en España. También hace referencia a la metalurgia o a una corriente de aire que entra 'por un lugar estrecho y tiene una temperatura muy baja'. 

No sé de dónde heredamos esta tendencia de estar siempre colándonos: sería una herencia de nuestros precolombinos, de la Colonia, o de una República que nació y creció con tantas contradicciones y con urgencias de hacerlo todo con rapidez, sin mirar lo que estábamos construyendo pero teníamos que meternos en unas dinámicas históricas que eran ajenas a nosotros. Queríamos colarnos a como diera lugar.  ¿O qué pasó?

No queremos colar en la fila del banco, en la del concierto, para confesarnos, para pagar los servicios públicos en el CADE, en el TrasMilenio, para votar en las elecciones, en el supermercado, para pedir la cita médica, en el comedor comunitario y demás actividades donde los ciudadanos somos participes de la vida cotidiana.

Empiezo haciendo esa aclaración porque deseo referirme a la consigna que crearon los diseñadores, publicistas, creadores y estrategas del señor (quiebra-losa), como le dicen al Alcalde en el sur de Bogotá. Colados ha sido una costumbre si se quiere, un hábito, una viveza y una irresponsabilidad  en el quehacer de los colombianos. De igual forma,  la palabra pato,  cuenta con varios significados, que van desde el nombre del ave hasta el matoneo a los homosexuales. 

Pero también se dice que "en época de celo fecundan a las hembras, pero que los huevos y luego los polluelos, los cuidan ellos dos solos, y que esta capacidad evolutiva ha hecho posible que su especie y muchas otras, no se extingan, porque en épocas peligrosas dos machos defienden mejor las crías".

Existen diferentes especies de patos desde los que emigran hasta los domésticos que recrean y se reproducen en los patios de las casas en el Caribe colombiano. Dice el diccionario enciclopédico Larousse, en su definición que es una "Ave palmípeda de la familia anátidos, de pico ancho y tarsos cortos, excelente voladora, migratoria en estado salvaje, que se alimenta de partículas vegetales o de pequeñas presas que se encuentra en el agua". 

Una breve descripción del papel de esta ave en la naturaleza y de sus características específicas en el mundo de la fauna. Hasta aquí no le causa mal a nadie, ni se mete a destruir a ninguna colectividad, ni es una plaga, como esas que acabaron con Egipto. Ni obstruye ni destruye  la naturaleza. 

Al contrario él si tiene que soportar la cacería desenfrenada y la apuesta que  hacen  los cazadores para ver quien mata más patos de un solo tiro. Todavía hoy sigue siendo presa de caza; al ser una especie en vía de extinción. Hasta donde pude consultar existen 105 recetas para preparar suculentos platos, como por ejemplo, 'pato al vino', 'pato con mermelada, 'Pato con salsa de arándanos', 'Pato asado relleno', 'Pato silvestre en esencia de naranja', 'Pato con salsa de uvas', y Pato al champagne' y no falta el clásico sancocho de pato, pasando por el arroz de pato y sus presas también van a parar en los pasteles( o como le dicen aquí en Bogotá los tamales ¡ Que delicia cierto! 

Hasta aquí una breve cercanía con ambos términos: Pero el ave silvestre lo sacaron de su entorno natural para meterlo en otro que nosotros nunca pensamos que llegara ser. El pato se ha paseado por la literatura, la poesía,  y ha servido para adornar escenas  en el cine.

Pero la perversa es la  que se usa de manera despiadada para  asociarlo  con  lo malo, lo desquiciado y lo desenfrenado. 'Personas a quien se le atribuye culpas o responsabilidades ajenas', 'Estar o andar sin dinero'. 'Pagar el pato', padecer un castigo no merecido, o sentir las consecuencias de algo sin tener culpa'. 

Todavía más, en nuestro medio se utiliza para estigmatizar, excluir, marcartizar y es una manera de mofarse de otra persona sin ningún tipo de recato. Si se mira el andar del pato no se aproxima a ninguno de estos señalamientos, ni es grotesco en su andar por los patios. Además, cuando se muestra en el cine o se escribe de él en poesía, lo que se hace es recrear y ambientar la palabra con esta ave dócil y allegada a nuestras vidas.

Por eso no entiendo porque acudir a frases o imágenes que muchas veces quedan sin piso argumentativo, como por ejemplo, cuando circulo por los medios de información: 'la mata que mata' y sabemos que la mata no mata a nadie. De igual forma, el  pato no tiene que pagar el pato de los colados. El pato es un eslogan, un cliché, un dicho que ha hecho carrera y se institucionalizó en nuestro lenguaje. Se desnaturalizó el pato: para que todos paguemos el pato de los desquiciados, colados, vándalos que no los controla ni el nuevo código ni la propia policía. 

Colarse en el TransMilenio se convirtió en una apuesta, en un deporte, donde muchos se ufanan por colarse sin pagar el pasaje; y pueden poner al pobre pato en todos los colores y especies pero estos señores no respetarán esa invitación simbólica, ellos no les importa ese mundo simbólico. Solo saben que colarse para ellos es un acto de ser vivo y según su errático criterio  es burlarse y transgredir el sistema y la ley.

No sé de donde nació esa idea 'científica'  de coger los animales, aves y plantas para realizar campañas. No tiene un sentido de pertinencia con lo que buscan y quieren impactar en  la comunidad. Por eso "si hay colados todos pagamos el pato". El pato no es eso que se refleja en el escrito, por más uso que se le haya dado a la palabra, esta connota otra cosa distinta a pagar lo que hacen los colados. 

El pato no debe pagar nada y los patos que se cuelan no deben ser los culpables de ese desastre que vive este sistema de movilidad que arroja ganancias y pérdidas. Ganancias para los dueños de los buses articulados y pérdidas para los usuarios  que tienen que aguantar trancones, empujones, robos, atracos y hasta el mal servicio que muestra el  reloj de espera. (Recomiendo el escrito que aparece en la última edición del periódico ‘desde abajo’, titulado ‘Dueños de TransMilenio no invierten, pero sí reciben el 95% de los ingresos).

Ese mismo pato ha sido víctima de atropellos  intentando colarse en el articulado y han muerto pasando la avenida. Aquí el pato colado perdió, pero el ave silvestre no es la culpable de este hecho. Así se presente con un lenguaje figurado o se recurra equivocadamente a este imagen del pato, no es la mejor. Basta señor alcalde, no sé si usted es el colado en esta democracia o es el pato, pero no el silvestre, ese es más fino que usted. Ojalá, pudiesen llegar  muchos patos y colados para que firmen su revocatoria.

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