¿A quién escogemos para la presidencia en Colombia?

10/09/2017 - 12:39

Arminio del Cristo.jpg

A unos cuantos meses para elegir al nuevo mandatario que regirá los destinos de este país que no termina de salir de la encrucijada que soporta por la crisis de la justicia y el bendito proceso de paz, no sabemos a ciencia cierta quien va a ser ese personaje que conduzca esta nave, no a un puerto seguro,  sino que garantice la estabilidad social, económica, la educación y  la reconciliación nacional que tanto se reclama  y que el papa Francisco siempre la citó en cada una de sus intervenciones.

Sé que falta mucho tiempo. Pero las encuestas  en ocasiones parecen que estuvieran sesgadas a pesar de tener, según ellos, mucha rigurosidad científica, varían   de semana en semana. Hace unos día el que lideraba esas encuestas era el aspirante Gustavo Petro, en un abrir y cerrar de ojos ese favoritismo cambió y se montaron otros resultados, que en vez de dejar un alivio democrático lo que ha dejado son inquietudes y dudas.

Pero bueno, válido que eso pase para que esto se vaya decantando poco a poco. Aquí los medios de información y sus noticieros en cabeza de los susodichos directores cumplen un papel manipulador que aterran con el manejo que le dan a esos resultados y perfilan abiertamente su favoritismo.

¿A quién escogemos? La más reciente  arrojó el siguiente resultado que encabeza Sergio Fajardo, le sigue, Germán Vargas Lleras, el tercer lugar, Claudia López y un cuarto puesto para Petro. ¿Con este resultado sí se empiezan a perfilar los candidatos para las próximas presidenciales?

Si estas candidaturas se trenzan en la disputa de centrar el debate presidencial: en  anticorrupción VS izquierda comunista, la Farc quiere tomarse el país y el Castro chavismo, sería un debate pobre y polarizado el mismo que se vivió en el referéndum. Creo que  no estamos para ese tipo de confrontaciones, sectarismo ni para que se  siembren  odios viscerales. Hay que decirles a todos los cizañeros, mentirosos, falsos e hipócritas y deambulantes de la politiquería. Basta, no más.

Aquí lo que debe primar son las propuesta y  programas políticos. ¿Qué vamos hacer con nuestra economía? ¿Qué proponen para resolver el déficit presupuestario de las Universidades Públicas? ¿Qué remedios le darán a la crisis que vive la salud para que los más necesitados no sigan muriéndose en las puertas de los hospitales y clínicas?  ¿Qué solución le darán a los crímenes que se vienen cometiendo contra los dirigentes de los Derechos humanos y reclamantes de tierra? ¿Qué proponen para reconocer a los pueblos que votaron en contra de la explotación minera? ¿Qué solución proponen a la corrupción en las Justicia colombiana? y ¿Cómo será ese compromiso con el postconflicto y con el proceso de paz, que tanto clama la mayoría de  colombianos? O nos quedamos de manos cruzadas para que los mismos de siempre  sigan gobernando.

Aquí en este aparte me dedico brevemente a mirar esas coaliciones que se referencian como determinantes o como un alivio para la política colombiana. Este vario pinto de nuestra política es más que interesante. Una primera alianza es la que está conformada por Sergio Fajardo, Claudia López y Jorge Enrique Robledo.

En las encuestas, Robledo, uno de los mejores senadores del país y fuerte opositor del Santismo, no registra bien. Los mejores debates en el Senado han sido liderado por este político, estudioso y conocedor de la realidad del país. Pero  parece que no tiene el apoyo necesario.

Marca bien el señor Fajardo. Pero lo admiro más, como profesor, catedrático y académico. Como político, así lo ubiquen como el mejor representante del centro y el escritor Abad Faciolince, le dedique su columna de opinión, que tituló, ´Lejos de los extremos', me sigue causando desconcierto.

Me gustaría que la próxima consulta a realizarse entre estos tres aspirantes la ganara Claudia López.  Que liderará las encuestas y pasara a la segunda vuelta con el señor Vargas Lleras. Histórico final para la democracia de este país que necesita cambios fundamentales. Ya América Latina ha experimentado cambios, así sea con aciertos y desaciertos el único país que no le ha apostado a estas trasformaciones ha sido el nuestro.

Gustavo Petro, como  independiente logrará llamar la atención de muchos seguidores en el país y obtener una alta votación, así editores de revistas, periódicos y directores de noticieros insistan en seguir cobrándole su paso por la alcaldía de Bogotá, aliados con Contraloría, Procuradores y fallos acomodados a los intereses de una élite que no resiste verlo como un serio aspirante a la presidencia de la República.

¿Si se podría pensar en una alianza, Martha Lucía Ramírez, Uribe, Vargas Lleras? y en la recta final llegará Alejandro Ordoñez, a esas toldas conservadoras y fundamentalistas. Allí no cabría Humberto de la Calle. Este sería el firme candidato del Liberalismo, si éste quiere guardar un poco de credibilidad y confianza con sus electores. Tiene a su favor el haber liderado el proceso de Paz, este es un plus que  podría dar rédito en esta contienda electoral. Pero los sectores reacios y de ultraderecha al proceso  le cobrarán esa gesta y no votarán por él.

Y que tal el Uribismo disputándose la presidencia con el inspirador de la logia que estuvo en contra de la paz, Vargas Lleras. La extrema derecha peleándose la presidencia de este país, caso se han visto. Pero Colombia  no podría soportar semejante adefesio. Esta nación  ha vivido muchas injusticias sociales y es el momento histórico para derrotar todas estas alianzas macabras que solo buscan seguir controlando y manejando al país de acuerdo a sus intereses de clase y beneficiando a todo aquello que huela a transnacional.

Ojalá, Santos logre aclarar la hecatombe que está viviendo con Odebrecht, JEP, Corte Suprema de Justicia, Tribunales de Paz, la crisis de la Unidad Nacional, la salida de Cambio Radical, el momento que viven sus alfiles, llamados los Ñoños. Todos estos momentos serán argumentos para la oposición, el centro democrático, Cambio Radical y los utilizaran para atacarlo y contraatacarlo.

Lo cierto es, que nadie le apuesta a la plataforma política que armó, y defendió con la mermelada nuestro nobel de Paz, Juan Manuel Santos, conocido popularmente, como Juampa.

_____________________________________________________________________________

 

Este es un espacio de opinión que trata diversas temáticas. Las expresiones de los autores  son responsabilidad exclusiva de estos; los espacios destinados a este fin por LAUD 90.4 FM ESTÉREO no reflejan la opinión o posición de la emisora.

Share this